Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te prometí tantas veces
ya no volver a buscarte
porque ya dejé de amarte
pero de nuevo apareces.
En mi mente permaneces
por mis venas te deslizas
a toda mi piel erizas
nada más al recordarte
y si es que logre soñarte
¡mis latidos sincronizas!
Si te veo, paralizas
por completo mis sentidos
que se quedan reducidos
completamente en cenizas.
Con tus encantos me hechizas
de mi mente te apoderas
tienes una y mil maneras
para lograr doblegarme
porque sabes conquistarme
y arrastrarme a tus trincheras.
El vaivén de tus caderas
y esa coqueta sonrisa
me llevan a la cornisa
de peligrosas fronteras.
Mi pulso al mil aceleras
por más que niegue quererte
aunque quiera ya no verte
y prometa no buscarte
no puedo dejar de amarte
¡lamento no complacerte!
ya no volver a buscarte
porque ya dejé de amarte
pero de nuevo apareces.
En mi mente permaneces
por mis venas te deslizas
a toda mi piel erizas
nada más al recordarte
y si es que logre soñarte
¡mis latidos sincronizas!
Si te veo, paralizas
por completo mis sentidos
que se quedan reducidos
completamente en cenizas.
Con tus encantos me hechizas
de mi mente te apoderas
tienes una y mil maneras
para lograr doblegarme
porque sabes conquistarme
y arrastrarme a tus trincheras.
El vaivén de tus caderas
y esa coqueta sonrisa
me llevan a la cornisa
de peligrosas fronteras.
Mi pulso al mil aceleras
por más que niegue quererte
aunque quiera ya no verte
y prometa no buscarte
no puedo dejar de amarte
¡lamento no complacerte!
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