Jesus Arriaza
Poeta recién llegado
Tengo un problema con la vida,
no nos entendemos,
pareciera me habla entre versos sollozantes,
y yo vil, le suspiro entre silencios mortificados.
Más de alguna vez le pido encontrarte,
ahí donde sea, ahí donde estés,
donde pueda cruzarme tu mirada como bala,
donde pueda verte sonriente, ahí es.
Acuso la injusticia de amarte tan lejano,
tu tan ausente, yo tan esperanzado,
de las horas que te pienso sin saber lo que tú piensas,
preso del recuerdo tuyo impregnado a mí.
No es justo, vida, que extrañe,
aquello que como los años se va sin volver,
o tal vez es que me gritas, sin poder yo oírte,
que me olvide de la idea, que todo ya se fue.
Quizá es mi problema, que no quiero olvidarte,
no quiero que se escape el eco de tu risa,
que recorre las vértebras de la noche,
cuando peco de nostalgia y te quiero aquí.
no nos entendemos,
pareciera me habla entre versos sollozantes,
y yo vil, le suspiro entre silencios mortificados.
Más de alguna vez le pido encontrarte,
ahí donde sea, ahí donde estés,
donde pueda cruzarme tu mirada como bala,
donde pueda verte sonriente, ahí es.
Acuso la injusticia de amarte tan lejano,
tu tan ausente, yo tan esperanzado,
de las horas que te pienso sin saber lo que tú piensas,
preso del recuerdo tuyo impregnado a mí.
No es justo, vida, que extrañe,
aquello que como los años se va sin volver,
o tal vez es que me gritas, sin poder yo oírte,
que me olvide de la idea, que todo ya se fue.
Quizá es mi problema, que no quiero olvidarte,
no quiero que se escape el eco de tu risa,
que recorre las vértebras de la noche,
cuando peco de nostalgia y te quiero aquí.