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Te quiero

Te quiero

Hoy, bueno, tal vez el viento,
tal vez la nada adornada de un “te quiero”,
quizá fue el despertar cargado de ti en mi perchero,
los remolinos que encontré en mi cabello,
una taza de azúcar con sabor a cielo,
como sea y siempre las miles de veces
que te he dicho que te quiero
y el esperar sentado mirando rascacielos.

Pero hoy, bueno, tal vez el viento,
¿alguna vez te dije lo indispensable que te has vuelto?,
¿que me cala, como a nadie, ese silencio al despertarme
si tu nombre no amanece en mi bolsillo y se aparece?,
¿que me encienden las cobijas por sólo no atraparte?

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso, ni de lluvia,
sino de un labio que se arrima.
Esa terquedad de aire que exhala y es a ti a quien respira.
Ese bombear de sangre de tu pecho que me anima.
Esa testarudez de mi alma que te envidia.

Pero, bueno,
¿te dije hoy lo indispensable que te has vuelto?
Tal vez el viento… Y un mucho de un te quiero.


Salvador Pliego
muy buen tema ,te felicito,
un placer pasear por tus bellas letras,un besazo.:::hug:::
 
Una declaracion en alas de versos vibrantes y sublimes, que decirte maestro que ya no sepas, mejor que este? mejor buscarlo fuera de la galaxia.

Un fuerte abrazo genio!
 
Te quiero

Hoy, bueno, tal vez el viento,
tal vez la nada adornada de un “te quiero”,
quizá fue el despertar cargado de ti en mi perchero,
los remolinos que encontré en mi cabello,
una taza de azúcar con sabor a cielo,
como sea y siempre las miles de veces
que te he dicho que te quiero
y el esperar sentado mirando rascacielos.

Pero hoy, bueno, tal vez el viento,
¿alguna vez te dije lo indispensable que te has vuelto?,
¿que me cala, como a nadie, ese silencio al despertarme
si tu nombre no amanece en mi bolsillo y se aparece?,
¿que me encienden las cobijas por sólo no atraparte?

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso, ni de lluvia,
sino de un labio que se arrima.
Esa terquedad de aire que exhala y es a ti a quien respira.
Ese bombear de sangre de tu pecho que me anima.
Esa testarudez de mi alma que te envidia.

Pero, bueno,
¿te dije hoy lo indispensable que te has vuelto?
Tal vez el viento… Y un mucho de un te quiero.


Salvador Pliego

Tal vez la luna, Salvador, el solsticio de junio tan próximo. Un abrazo, me ha encantado. Te dejo mis estrellas
 
Te quiero

Hoy, bueno, tal vez el viento,
tal vez la nada adornada de un “te quiero”,
quizá fue el despertar cargado de ti en mi perchero,
los remolinos que encontré en mi cabello,
una taza de azúcar con sabor a cielo,
como sea y siempre las miles de veces
que te he dicho que te quiero
y el esperar sentado mirando rascacielos.

Pero hoy, bueno, tal vez el viento,
¿alguna vez te dije lo indispensable que te has vuelto?,
¿que me cala, como a nadie, ese silencio al despertarme
si tu nombre no amanece en mi bolsillo y se aparece?,
¿que me encienden las cobijas por sólo no atraparte?

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso, ni de lluvia,
sino de un labio que se arrima.
Esa terquedad de aire que exhala y es a ti a quien respira.
Ese bombear de sangre de tu pecho que me anima.
Esa testarudez de mi alma que te envidia.

Pero, bueno,
¿te dije hoy lo indispensable que te has vuelto?
Tal vez el viento… Y un mucho de un te quiero.


Salvador Pliego

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso,



El poema en su totalidad es una obra artística y por sobretodo de mucho feeling y de una gran calidad personal. Ese aire íntimo y no floreado sabe a confesión. Destaco estos dos versos solo porque me parecen ser claves en la esencia de éste poema en tono íntimo, coloquial y a la vez sublime. Es un poema sútil y sublime, evocativo y de resonancia. Te felicto Salvador, leerte es un privilegio y un deleite que no me quisiera perder nunca. Abrazos!
 
Te quiero

Hoy, bueno, tal vez el viento,
tal vez la nada adornada de un “te quiero”,
quizá fue el despertar cargado de ti en mi perchero,
los remolinos que encontré en mi cabello,
una taza de azúcar con sabor a cielo,
como sea y siempre las miles de veces
que te he dicho que te quiero
y el esperar sentado mirando rascacielos.

Pero hoy, bueno, tal vez el viento,
¿alguna vez te dije lo indispensable que te has vuelto?,
¿que me cala, como a nadie, ese silencio al despertarme
si tu nombre no amanece en mi bolsillo y se aparece?,
¿que me encienden las cobijas por sólo no atraparte?

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso, ni de lluvia,
sino de un labio que se arrima.
Esa terquedad de aire que exhala y es a ti a quien respira.
Ese bombear de sangre de tu pecho que me anima.
Esa testarudez de mi alma que te envidia.

Pero, bueno,
¿te dije hoy lo indispensable que te has vuelto?
Tal vez el viento… Y un mucho de un te quiero.


Salvador Pliego

Ay Salvador..., ni fuerzas tuve para ponerlo en exclamación..., ay Salvador, qué cosa más romántica, dulce, tierna, hermosa, linda has escrito hoy, está de a toque el cielo de mis ojos..., si hasta un nudo seiento en la garganta y a quí en mi pecho como que se ha parado la respiración..., es la mejor firma, la más bella!!!! ( ya me voy recuperando, por eso los signos), de decir te quiero que he visto es mi vida...Felicidades amigo, felicidades poeta, felicidades!, todas mis estrellas, con mi admiracióny afecto para vos, muuuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::
 
Te quiero

Hoy, bueno, tal vez el viento,
tal vez la nada adornada de un “te quiero”,
quizá fue el despertar cargado de ti en mi perchero,
los remolinos que encontré en mi cabello,
una taza de azúcar con sabor a cielo,
como sea y siempre las miles de veces
que te he dicho que te quiero
y el esperar sentado mirando rascacielos.

Pero hoy, bueno, tal vez el viento,
¿alguna vez te dije lo indispensable que te has vuelto?,
¿que me cala, como a nadie, ese silencio al despertarme
si tu nombre no amanece en mi bolsillo y se aparece?,
¿que me encienden las cobijas por sólo no atraparte?

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso, ni de lluvia,
sino de un labio que se arrima.
Esa terquedad de aire que exhala y es a ti a quien respira.
Ese bombear de sangre de tu pecho que me anima.
Esa testarudez de mi alma que te envidia.

Pero, bueno,
¿te dije hoy lo indispensable que te has vuelto?
Tal vez el viento… Y un mucho de un te quiero.


Salvador Pliego

Qué barbaro Maestro, cuanto romanticismo expresado en este inmenso y hermosísimo poema. Mis aplausos y estrellas para ti mi buen amigo. Saludos.
 
Comentarte, es todo un lujo, una exquisitez leerte, y a veces como hoy, calan tanto tus letras, no sè, tal vez como dice tuti, este poema se lo deberàn quedar los tìmidos, y siempre lo fuì, ahora menos que ayer, pero aùn hay rastros en mì.
Y que importante, que es decirlo, que dificil se hace a veces......
Hoy, que me siento tan ausente de mi misma.............
pero mejor no sigo......
un re-placer leerte, mi admiraciòn poeta.:::hug:::
besos:::hug:::





Te quiero

Hoy, bueno, tal vez el viento,
tal vez la nada adornada de un “te quiero”,
quizá fue el despertar cargado de ti en mi perchero,
los remolinos que encontré en mi cabello,
una taza de azúcar con sabor a cielo,
como sea y siempre las miles de veces
que te he dicho que te quiero
y el esperar sentado mirando rascacielos.

Pero hoy, bueno, tal vez el viento,
¿alguna vez te dije lo indispensable que te has vuelto?,
¿que me cala, como a nadie, ese silencio al despertarme
si tu nombre no amanece en mi bolsillo y se aparece?,
¿que me encienden las cobijas por sólo no atraparte?

Y bueno, hoy, tal vez el viento.
Esa necesidad de agua y no de un vaso, ni de lluvia,
sino de un labio que se arrima.
Esa terquedad de aire que exhala y es a ti a quien respira.
Ese bombear de sangre de tu pecho que me anima.
Esa testarudez de mi alma que te envidia.

Pero, bueno,
¿te dije hoy lo indispensable que te has vuelto?
Tal vez el viento… Y un mucho de un te quiero.


Salvador Pliego
 
Salvador...ufffffffff recontra ufffffffff...es lo más romántico y tierno del mundo.
Será la musiquita que le colocaste pero me quedé con tan sólo el uffffffffffffffffff y un suspirote...

Besitos de mermelada de durazno muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuak...
 
Que hermoso poema, el te quiero que se oye en el viento, ese grito desesperado del corazón, lo puedo oir, a ese ser indispensable para nuestros dias, lo puedo sentir, que hermoso, es bello, bella respuesta al te quiero del viento, haces de cada palabra una melodía para el alma, no puedo decirte más, sólo que extrañaba leerte y es mio este poema...Neny
 
Querido amigo...cómo me emociona su poema!!! Realmente hermoso...me encantó.
Abrazos Salvador y todas las estrellas del Universo para Ud.
 
Bellas y profundas palabras!!!
Mil gracias por compartirlas.

Adriana Patricia
 
Encantadores versos, muy sentidos, gracias por compartir. Muchos aplausos y estrellas.
Silvia
 
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