Soné tus ojos, estaban muertos de llorar,
como si fuera lo único que hicieran en mucho tiempo.
sustituyeron su función de mirar por la de llorar
y fallecieron de cansancio.
Soñé tu cuerpo pálido, delgado.
Tu boca me imploraba, me decía: Te Amo.
Me entregabas unas flores extrañas
como si las hubieras tomado de tu propia tumba
marchitas, muertas, como tú.
Son las únicas que tenias a tu alcance
por eso me gustaron, son lo único que tenías.
Sin embargo no pude amarte, más bien, me dio miedo
sabía que estabas muerta y yo medio vivo
y eso no puede ser.
No es una ofensa decirte que estás muerta
la muerte es como un vestido nuevo
a veces hace lucir mejor a las personas.
Pobre de mi que sigo vivo sin ti
con mi traje de vida, gastado, roto
atado al tiempo, al dinero, al esfuerzo.
Te enojaste, te fuiste corriendo
rompiendo cosas, regresaste a tu tumba.
Tal vez vuelvas otro día
para decirme Te Amo otra vez
además tienes mucho tiempo para hacerlo,
ahora eres eterna.
como si fuera lo único que hicieran en mucho tiempo.
sustituyeron su función de mirar por la de llorar
y fallecieron de cansancio.
Soñé tu cuerpo pálido, delgado.
Tu boca me imploraba, me decía: Te Amo.
Me entregabas unas flores extrañas
como si las hubieras tomado de tu propia tumba
marchitas, muertas, como tú.
Son las únicas que tenias a tu alcance
por eso me gustaron, son lo único que tenías.
Sin embargo no pude amarte, más bien, me dio miedo
sabía que estabas muerta y yo medio vivo
y eso no puede ser.
No es una ofensa decirte que estás muerta
la muerte es como un vestido nuevo
a veces hace lucir mejor a las personas.
Pobre de mi que sigo vivo sin ti
con mi traje de vida, gastado, roto
atado al tiempo, al dinero, al esfuerzo.
Te enojaste, te fuiste corriendo
rompiendo cosas, regresaste a tu tumba.
Tal vez vuelvas otro día
para decirme Te Amo otra vez
además tienes mucho tiempo para hacerlo,
ahora eres eterna.