¡Ahí estabas! Pude sentir tu aroma,
el calor de tu cuerpo acercándose;
tus brazos rodeándome con ternura;
la pasión deslizándose por mis venas,
encendiendo mi hoguera; tu boca
exquisito manjar deleitando mi piel;
tu calor haciendo ecos en mi ser,
estremeciendo mi espíritu, provocando
el deseo, enardeciendo mi instinto de mujer;
regocijando mis fantasías, elevando
mis ansias de sentirte tan mío.
Saboreando cada caricia, degustando
el sabor de tus besos, anclándome
en la fascinación del momento
y tus manos tallando los anhelos,
recorriendo mi cuerpo; adentrándote
en mí, llevándome al sublime clímax,
enmudeciendo mi boca por el placer;
ahogándome en tu querer, conteniendo
el éxtasis para exhalar en un suspiro
la satisfacción que emerge fluyendo
desde mi vientre en tan gozoso estallido
Tú, mi amor, mi inspiración...
Tu chiquilla