Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te suelo recordar feliz y henchida
-con la felicidad a toda vela-
abriéndole a tus sueños la cancela
en un amanecer de bienvenida.
Llegado hasta tu piel entretejida
-con hilos de la más canaria tela-
vivía pues tu alma centinela
cuidaba generosa de mi vida.
Te suelo recordar ilusionando
mi paso con tu paso valeroso
al tiempo que me andabas reparando
el cuerpo con tu néctar portentoso,
las sienes con tu beso… enamorando…
y el aire con tu aliento vigoroso.
Te suelo recordar, madre, cuidando.
-con la felicidad a toda vela-
abriéndole a tus sueños la cancela
en un amanecer de bienvenida.
Llegado hasta tu piel entretejida
-con hilos de la más canaria tela-
vivía pues tu alma centinela
cuidaba generosa de mi vida.
Te suelo recordar ilusionando
mi paso con tu paso valeroso
al tiempo que me andabas reparando
el cuerpo con tu néctar portentoso,
las sienes con tu beso… enamorando…
y el aire con tu aliento vigoroso.
Te suelo recordar, madre, cuidando.