NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Lo único que te pido es
que lo que digas sea verdad,
que sea lo que hay en tu mente
y no lo que se acopla a la realidad.
Lo único que te pido es
que las palabras
concuerden con tus actos,
y que no se acomoden sólo
para parecer más exactos.
No me hieras, te suplico.
Soy valiente pero no inmortal.
El alma también lleva sangre
invisible que se puede derramar
y dejarme vacía de amor,
petrificada por el dolor
cómo una estatua de sal.
Lo único que te pido es piedad.
Si te quieres llevar todo, hazlo,
todo cuanto hay en mí te lo doy
pero no es para tirarlo al mar.
Si lo haces, si te burlas,
entonces de qué servirá;
si en la rúbrica del ermitaño
allá, en el olvido se quedará.
No me hieras, te suplico.
Mi cuerpo es todo de aserrín,
como muñeca vuelta a llenar
tengo también marcas de hollín
que la vida me ha dejado
cuando me han abandonado
en las cenizas del amor.
No me hieras, por favor.
Por tu simple bondad,
porque lo que yo te he dado,
todo, todo es de verdad.