Ziler
Poeta recién llegado
Te vi entre vientos helados y sombras con frío, te vi repasando tus angustias con miedo a perderlas. Te vi entre mis soledades y sus tristes escalofríos de no poder tu imagen tenerla .
Te vi preguntándole a mi lápiz si seguiría queriéndote, si mis líneas tendrían tu imagen en cada una de ellas, si te olvidaría por no seguir escribiendo sobre los vestigios que dejaron tus huellas.
Te vi a lo lejos como la muerte te alcanzaba, y por fin descansaste de los dolores de tu cuerpo. Te vi dormida en madera y en mi almohada, que quedaste deambulando en cada uno de mis textos.
Te sigo viendo años después y mi lápiz no puede romper esa promesa de no dejar que nuestro amor se extinga con el tiempo, aunque quedé escribiéndote como Alfonsina a sus tristezas, no dejaré que en mi libreta tengas descanso eterno.
Te vi preguntándole a mi lápiz si seguiría queriéndote, si mis líneas tendrían tu imagen en cada una de ellas, si te olvidaría por no seguir escribiendo sobre los vestigios que dejaron tus huellas.
Te vi a lo lejos como la muerte te alcanzaba, y por fin descansaste de los dolores de tu cuerpo. Te vi dormida en madera y en mi almohada, que quedaste deambulando en cada uno de mis textos.
Te sigo viendo años después y mi lápiz no puede romper esa promesa de no dejar que nuestro amor se extinga con el tiempo, aunque quedé escribiéndote como Alfonsina a sus tristezas, no dejaré que en mi libreta tengas descanso eterno.
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