Yoja's
Poeta recién llegado
Se me ha perdido el tiempo en esos números.
Entre el silencio y el círculo que rueda.
Se me pierden los deseos en busca del sonido.
Pero solo el deseo suena y suena.
Me pudro de cansancio sin remedio.
En la ansiedad, la rabia y el martirio.
Con un capricho que da vueltas y en sus giros.
Se me escapan ya las ganas medio muertas.
Al fin tu fría voz me abre las puertas.
La confusión me sorprende sin respiro.
Y me dices que esta hora no es motivo.
Me respondes que esta hora no es la buena.
Vuelve a estar el silencio convencido.
De matarme sin remedio de tristeza.
Pero la curiosidad no es buena mesa.
Y el círculo recomienza sus giros.
Solo quisiera ahora algún motivo.
Para haber llamado en el momento.
En que comenzaría el sufrimiento.
En el que no quisiera yo estar vivo.
Me canso de esperar que sea mentira.
Me canso de esperar desesperado.
Lo que ahora me duele muy adentro.
Lo que dejó mi corazón envenenado.
Esas palabras que no encuentran el abrigo.
Porque el frío las persigue paso a paso...
Me sonaron como un sueño sin olvido.
Me sonaron como inciertas y sin caso.
Me sonaron repugnantes y perdidas.
Me sonaron venenosas y dementes.
Me sonaron a burla que es mentira.
Me sonaron a error y a mala suerte.
Me sonaron asquerosas y podridas.
Me sonaron a estúpido fracaso.
Me sonaron a una cuerda que se estira.
Apretando mi cuello con su lazo.
Me sonaron a todo lo maldito.
Y a poesía me sonaron tanto, tanto
Que ahora escribo soñoliento pesadillas.
Y entre letras caen mis lágrimas rodando.
Entre el silencio y el círculo que rueda.
Se me pierden los deseos en busca del sonido.
Pero solo el deseo suena y suena.
Me pudro de cansancio sin remedio.
En la ansiedad, la rabia y el martirio.
Con un capricho que da vueltas y en sus giros.
Se me escapan ya las ganas medio muertas.
Al fin tu fría voz me abre las puertas.
La confusión me sorprende sin respiro.
Y me dices que esta hora no es motivo.
Me respondes que esta hora no es la buena.
Vuelve a estar el silencio convencido.
De matarme sin remedio de tristeza.
Pero la curiosidad no es buena mesa.
Y el círculo recomienza sus giros.
Solo quisiera ahora algún motivo.
Para haber llamado en el momento.
En que comenzaría el sufrimiento.
En el que no quisiera yo estar vivo.
Me canso de esperar que sea mentira.
Me canso de esperar desesperado.
Lo que ahora me duele muy adentro.
Lo que dejó mi corazón envenenado.
Esas palabras que no encuentran el abrigo.
Porque el frío las persigue paso a paso...
Me sonaron como un sueño sin olvido.
Me sonaron como inciertas y sin caso.
Me sonaron repugnantes y perdidas.
Me sonaron venenosas y dementes.
Me sonaron a burla que es mentira.
Me sonaron a error y a mala suerte.
Me sonaron asquerosas y podridas.
Me sonaron a estúpido fracaso.
Me sonaron a una cuerda que se estira.
Apretando mi cuello con su lazo.
Me sonaron a todo lo maldito.
Y a poesía me sonaron tanto, tanto
Que ahora escribo soñoliento pesadillas.
Y entre letras caen mis lágrimas rodando.
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