Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
En este erial de palabras
no queda semilla alguna,
ni letras dándole forma
al ruedo de mi fortuna.
Que aquello que fueron gritos
silencian hoy la tribuna
y apagan ante mis ojos
el hálito de la luna.
Versando cada latido
el sueño yace desnudo
hastiándose de empastar
sus cánticos con engrudo.
El lienzo virgen cobija
epílogos que no eludo
pues todo principio al fin
se extingue impávido y mudo.
Atrás un año repleto
encala el alma de arena,
custodian ecos estrofas
de amores o álgida pena...
Recojo el guante del tiempo,
que al tiempo siempre es condena,
y anudo al pecho el sigilo
echando el telón a escena.
Última edición:
::