carlos escribano
Poeta recién llegado
Eres, amor, rabiosamente hermosa,
y no sé si hice bien en ti fijarme
porque estoy cual cautivo, enamorado
y hasta enfermo tal vez de tanto amarte.
Y se agrava mi estado con los celos,
que provocan los ojos que te miran
con aviesas miradas de lujuria
que acompañan sarcásticas sonrisas.
Tengo celos del aire que te roza ,
de la luz que ilumina tu belleza,
o del agua que baña tu figura,
tengo celos de todo aunque no quiera,
Sólo espero el final de mis temores.
quiero seas la mujer a quien adoro,
tú no tienes la culpa de ser bella,
mas yo sí que la tengo por celoso.
y no sé si hice bien en ti fijarme
porque estoy cual cautivo, enamorado
y hasta enfermo tal vez de tanto amarte.
Y se agrava mi estado con los celos,
que provocan los ojos que te miran
con aviesas miradas de lujuria
que acompañan sarcásticas sonrisas.
Tengo celos del aire que te roza ,
de la luz que ilumina tu belleza,
o del agua que baña tu figura,
tengo celos de todo aunque no quiera,
Sólo espero el final de mis temores.
quiero seas la mujer a quien adoro,
tú no tienes la culpa de ser bella,
mas yo sí que la tengo por celoso.
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