Tengo derecho de llorar

Amigo querido, es un poema que enmudece, por su belleza. Voy a poner algunos de tus versos aqui y me callo, y sigo contemplando


Tu vientre de la música coagulada
del agua enmaderada
del agua derretida
de la música derretida a la hora
de empezar a esperar
y de llenarse los ojos de perfume
como antiguos altares de templos recónditos
adormecidos de rito y pulso de pájaro.
 
Profunda emoción,profundo vacío en la nada del ser intentando olvidar algo muy bonito..encantado de seguir tus letras.estrellas
 
un placer verdaderamente llerlo maestro, me ha gustado mucho, saludos.
 
El solo hecho de decir que tenés "derecho a llorar" hace que todo lo demás huelgue, porque eso demuestra tener todos los sentimientos incorporados a flor de piel y saber sufrir y a la vez reir, porque se llora de trizteza pero también de alegría. esto es vida saliendo por todos los poros y expresado de una manera magistral. Felicitaciones.-
 
Tu frente como un altar de música
risco de vientre, proa o techo de fruta
y mientras un bostezo de música caliente
nieva a mi alma como un último velo
a esa hora sin culpas y sin manos
llena de ojos sin mirada de rostros sin rostros
a esa hora en que acuden como arroyos
revertidos
las horas que oraron;
tu vientre, tu vientre de faro, de reloj,
de cerradura y de campana
con los ecos lejanos del rojo campanario
con las alas alertas de campana entre las
páginas
con las viejas olas guardadas
que rompieron de violines tras los arietes
encallados
tu vientre de bodega y sótano
de caracol y pájaro
de incienso profundo entre la hiedra
heraldo y soldado de la gruta
tu vientre de la música coagulada
del agua enmaderada
del agua derretida
de la música derretida a la hora
de empezar a esperar
y de llenarse los ojos de perfume
como antiguos altares de templos recónditos
adormecidos de rito y pulso de pájaro.
tu vientre y tus manos
tus manos de puñado de piano
de candelabro de lana o miga
con rumbo de guitarra
y ya ahora toda tú
viejo crucifijo de fe
ya no volveré a rezar en ti
barco de tantas tormentas de ciego
simplemente
tristemente como a una siempre casa
con ese diario olor a cosa mía
tengo derecho y ganas de llorar por eso no lloro
persigno tu recuerdo
tu hondo recuerdo de cosa que comienza a olvidarse
yo no te olvidaré porque has sido
quedarás en el mismo recuerdo de tantas cosas
y tantas horas y yo mismo dejado,
abandonado de ser
para orar por las tardes de recuerdo infinito
hasta ser el que te ha olvidado.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

www.jorgelemoine.com/

Enciclopedia de poesía
Me mareo en tanta genialidad y no me alcanza, maestro puedo sentir los rincones de tus escrito tratar de abrirse paso en mi cabeza, lo que veo no es mas de lo que me hace sentir tus palabras, llegan a mi con nuevo idioma, me colman, y eso es digno de tí, puedo decir que no eres el común de mis ojos, puedo hablar de otro nivel de poeta, sin desmerecer a nadie, sin hacer caso omiso de bellos escritos, solo tiene tu sello y yo lo acepto, mas lo disfruto, siempre serás...para mi, Maestro!
 
Tu frente como un altar de música
risco de vientre, proa o techo de fruta
y mientras un bostezo de música caliente
nieva a mi alma como un último velo
a esa hora sin culpas y sin manos
llena de ojos sin mirada de rostros sin rostros
a esa hora en que acuden como arroyos
revertidos
las horas que oraron;
tu vientre, tu vientre de faro, de reloj,
de cerradura y de campana
con los ecos lejanos del rojo campanario
con las alas alertas de campana entre las
páginas
con las viejas olas guardadas
que rompieron de violines tras los arietes
encallados
tu vientre de bodega y sótano
de caracol y pájaro
de incienso profundo entre la hiedra
heraldo y soldado de la gruta
tu vientre de la música coagulada
del agua enmaderada
del agua derretida
de la música derretida a la hora
de empezar a esperar
y de llenarse los ojos de perfume
como antiguos altares de templos recónditos
adormecidos de rito y pulso de pájaro.
tu vientre y tus manos
tus manos de puñado de piano
de candelabro de lana o miga
con rumbo de guitarra
y ya ahora toda tú
viejo crucifijo de fe
ya no volveré a rezar en ti
barco de tantas tormentas de ciego
simplemente
tristemente como a una siempre casa
con ese diario olor a cosa mía
tengo derecho y ganas de llorar por eso no lloro
persigno tu recuerdo
tu hondo recuerdo de cosa que comienza a olvidarse
yo no te olvidaré porque has sido
quedarás en el mismo recuerdo de tantas cosas
y tantas horas y yo mismo dejado,
abandonado de ser
para orar por las tardes de recuerdo infinito
hasta ser el que te ha olvidado.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

www.jorgelemoine.com/

Enciclopedia de poesía

Así es estimado maestro, todos tenemos derecho a llorar. Estrellas y mis cordiales saludos. El poeta Tímido Y Perdido.
 
Me quedo perplejo por tus letras, simplemente esplendidas. Algun dia me gustaria poder escribir tan intenso como tu.
 
Estimado Jorge, maravillosa enciclopedia de poesía, has escrito tanto y tan bien, que es admirable el lenguaje de tus escrito, una hermosura.
Un abrazo hermano, maestro querido.

Hector Alberto Villarruel.
 
Hola...maravilloso escrito nostálgico a plenitud,
me encantó haberlo recorrido abrazos,
y gracias por compartirlo:::hug:::
 

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