Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin saber porqué, ni cómo
Sin pedir siquiera tal don
entre tantos otros mejores,
tengo un regalo
Tengo un regalo invaluable
y de tener valor solo uno
lo ha podido pagar
con sangre, amor y dolor
No es exclusivo mío,
pues he podido regalar
a otros de mi regalo
y ellos así, seguirán
regalando, como yo a ellos
Mi regalo no es pasajero aunque pase
por los caminos del aire,
por las corrientes del cielo
por las alturas del mar
Mi regalo no es para apagar luces
No es para crear lluvias en los ojos
alegres por sus regalos
No es para quitar sonrisas
No es para crear hambre
ni terror
Mí regalo es como el tuyo,
como el de ellos, tan especial.
Ciertamente este regalo llegará
a un final dispuesto por quien regala.
y cuando eso llegue, aquello que llamamos muerte, espero haber sido digno de mi regalo.
Sin pedir siquiera tal don
entre tantos otros mejores,
tengo un regalo
Tengo un regalo invaluable
y de tener valor solo uno
lo ha podido pagar
con sangre, amor y dolor
No es exclusivo mío,
pues he podido regalar
a otros de mi regalo
y ellos así, seguirán
regalando, como yo a ellos
Mi regalo no es pasajero aunque pase
por los caminos del aire,
por las corrientes del cielo
por las alturas del mar
Mi regalo no es para apagar luces
No es para crear lluvias en los ojos
alegres por sus regalos
No es para quitar sonrisas
No es para crear hambre
ni terror
Mí regalo es como el tuyo,
como el de ellos, tan especial.
Ciertamente este regalo llegará
a un final dispuesto por quien regala.
y cuando eso llegue, aquello que llamamos muerte, espero haber sido digno de mi regalo.