Kattherine d 'Poitiers
Poeta recién llegado
¡Maldito!
eres ulcera
alojada en mi cuerpo,
invento de una escupida sociedad
nada más que ficción.
No sabes cómo nacen de mis manos
mil formas de completar mis pensamientos,
vagan lentamente
en un baile de dos...
tentaciones homicidas.
¡Maldito!
flema pegada a mis pulmones,
con tus patética sonrisa,
dibujada en amargura
intento de huida.
Anoche te soñé de rojo
¡qué hermoso te veías!
un rojo vivo,
olor a sangre...
tentaciones homicidas.
¡Maldito!
vomito profundo de mi alma,
cruel espera de fruto prohibido,
de un sueño lúgubre perdido,
¡disípate en el infierno!
Gota a gota
percibo ese sonido,
presta atención...
es un gotear de venganza,
bomba que explota en tus oídos
tentaciones homicidas.
¡Maldito!
bilis de mis entrañas,
arañando mis ilusiones,
te ahogas en lujuria
¿ y me dices pecadora?
Muerdo mis labios,
te retengo en escalofríos,
cuanta espera la mía
y sin más te vas en una estrella...
tentaciones homicidas.
¡Maldito!
moho pegado en mi cabeza,
y con rostro de pérdida
jamás creía volver a tener,
pégate al sueño...
¿ Este es el juego?
estoy dispuesta a seguir,
en lo que aún dejará el tiempo
tentaciones homicidas.
¡Maldito!
Púdrete en mis venas,
sensación de amargura
y condensación total
(días)
¿Una daga, veneno, mi mano?
¿ cual prefieres?
tu muerte inevitable es,
que es la mañana, el día...
¿ sientes la fragancia a ferétro?
tentaciones homicidas
¡Maldito!
oxido de mis huesos,
como cambias de rostro,
como sufro en cada vida tuya,
así sumergiéndote en mi mente.
No debes preocuparte,
porque mi mano tan solo en sueños,
se atreve a matar...
tentaciones homicidas.
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