Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Huele mal la ruina,
desvaría en consejas
que solo nutren
del buitre su vuelo amenazador
o la risa sin gracia de la hiena.
Y aunque el salitre
ha encadenado los huesos
al pergamino que da forma
al cuerpo inútil,
todavía mantiene una tenue
tregua con la vida,
pues sereno anda el mar
siempre agitado de sus manos,
así como lento es el fluir
del río por sus venas.
Y si hoy nadie galopa
lacerándole las sienes
ni vierte hiel en sus entrañas
es porque los dos fulgores
que encendían su mirada
se adueñaron del tiempo,
negándole todas las respuestas
al incorregible futuro.
desvaría en consejas
que solo nutren
del buitre su vuelo amenazador
o la risa sin gracia de la hiena.
Y aunque el salitre
ha encadenado los huesos
al pergamino que da forma
al cuerpo inútil,
todavía mantiene una tenue
tregua con la vida,
pues sereno anda el mar
siempre agitado de sus manos,
así como lento es el fluir
del río por sus venas.
Y si hoy nadie galopa
lacerándole las sienes
ni vierte hiel en sus entrañas
es porque los dos fulgores
que encendían su mirada
se adueñaron del tiempo,
negándole todas las respuestas
al incorregible futuro.