Teoría de un posible teófobo

Lucevelio

Surrealismo, realismo, terror.
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
La teofobia expone un modo de temor; al temer, habría una tendencia de creer; si la teofobia implica, además, una falta de creencia, entonces ¿cómo crear un temor a partir de lo no creído?

No forjo dioses que desarmen mi cabeza, porque, el hierro con el que se caldean, escarlatan mis verdores.

Las únicas velas que enciendo, y que son las prácticas de algunos devotos, son las que encandilan la continua bandeja de mis noches, eso es para que no desluzcan las uñas de mis manos.

Estoy convencido que la estrechez de mi frente no da espacio, o no es suficiente territorio para fundar cuernos, únicamente extiende arrugada sábana para mi lógica.


Los únicos dioses que conozco son natátiles en pergaminos que tienen fuerza en el pasado, que tienen dominio en la naturaleza, de aquellas regiones a las que ni siquiera han enfriado mis pies, y son tan fantásticos, tan temporales, tan emblemáticos, que termino por entender que son rastro de curiosas historias en pugna con el hoy.

Creo que los dioses actuales se han perdido de la vista de los creyentes, o los creyentes se han hecho de la vista gorda para creerlos, o solo se muestran al infiltrarse en el corazón a través de los salmos o de los cánticos.

Los dioses tienen un aire a entes recónditos que no intentan sorprender con superficialidades.

Los dioses, para un sector, son la apariencia de un eterno fin de semana que ha concluido.

¿Los dioses están? o ¿no están?

¿Son seres que aparecen? o ¿parecen ser seres que no son?

Lo cierto es que se recurren a ellos, que van tras de sus sombras, en búsqueda de una harmonía que se ha gastado.


Siempre se buscan, mas ellos jamás han buscado.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba