Pensaste escribirle a alguien que solo existe en tu imaginación...
Parece ilógico, pero es mi realidad y en estos momentos de mi vida desearía haber podido amar, y tener a esa persona especial cerca que mí, sintiendo sus caricias, que su seno fuera mi trinchera en esta batalla, que sus suaves manos acariciaran mi frente y sentada junto a mi lecho poder decirle cosas al oído, las cosas que solo sienten los que aman, decirle cuán importante es en mi vida y cuanto sufro al saber que no veremos juntos a nuestros hijos hacer su vida, que no veremos nietos correr por la casa mientras ella y yo sentados en la terraza, recordemos los más bellos momentos de nuestra vida, pero no será así, lo sé y ella también, será por eso que nuestros ojos se cristalizan cuando estamos juntos y nuestras manos se entrelazan.
Pero la realidad es otra jamás pude creer en el amor,
Jamás me di la oportunidad de necesitar el cariño, la ternura, el calor, el amor de una mujer, lo que hace más difícil mi desgracia, en soledad, en desolación, en el olvido consumiéndome no solo la carne, si no el alma, el espíritu.
A ti mujer que nunca ame, te llevo en mis sueños cada día, sueños de lucha en mi interior que te necesita y que llora, lágrimas de sangre, de ansias, de deseos en el silencio en el silencio,
No obstante que nada de esto es verdad, dentro de mí hay un espacio que llenas
Gracias, aunque nunca te amé.
Parece ilógico, pero es mi realidad y en estos momentos de mi vida desearía haber podido amar, y tener a esa persona especial cerca que mí, sintiendo sus caricias, que su seno fuera mi trinchera en esta batalla, que sus suaves manos acariciaran mi frente y sentada junto a mi lecho poder decirle cosas al oído, las cosas que solo sienten los que aman, decirle cuán importante es en mi vida y cuanto sufro al saber que no veremos juntos a nuestros hijos hacer su vida, que no veremos nietos correr por la casa mientras ella y yo sentados en la terraza, recordemos los más bellos momentos de nuestra vida, pero no será así, lo sé y ella también, será por eso que nuestros ojos se cristalizan cuando estamos juntos y nuestras manos se entrelazan.
Pero la realidad es otra jamás pude creer en el amor,
Jamás me di la oportunidad de necesitar el cariño, la ternura, el calor, el amor de una mujer, lo que hace más difícil mi desgracia, en soledad, en desolación, en el olvido consumiéndome no solo la carne, si no el alma, el espíritu.
A ti mujer que nunca ame, te llevo en mis sueños cada día, sueños de lucha en mi interior que te necesita y que llora, lágrimas de sangre, de ansias, de deseos en el silencio en el silencio,
No obstante que nada de esto es verdad, dentro de mí hay un espacio que llenas
Gracias, aunque nunca te amé.