prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche el silencio de la nieve
se escucha a gritos de luz
bajo una farola encendida
y mi cabeza más y más fría
congela las llamas de un beso tuyo
en el recuerdo
ya no me queman tus caricias
cuando más necesito calor
a lo lejos muy dentro de mi
la semilla de un te quiero que sembraste
tiene lluvia al horizonte
entierro del alma
en cada segundo llegando de tu cuerpo
en febrero
el olvido se cruza con el ave
que salio de tus uñas
sangrando el cielo de mi piel sin sol
y caen juntos
como una bola de plumas
que encierra heridas
terminaré de morir
y seré del vientre de tu ausencia
aún virgen.
se escucha a gritos de luz
bajo una farola encendida
y mi cabeza más y más fría
congela las llamas de un beso tuyo
en el recuerdo
ya no me queman tus caricias
cuando más necesito calor
a lo lejos muy dentro de mi
la semilla de un te quiero que sembraste
tiene lluvia al horizonte
entierro del alma
en cada segundo llegando de tu cuerpo
en febrero
el olvido se cruza con el ave
que salio de tus uñas
sangrando el cielo de mi piel sin sol
y caen juntos
como una bola de plumas
que encierra heridas
terminaré de morir
y seré del vientre de tu ausencia
aún virgen.
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