carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay círculos de sabios y expertos neosocráticos,
tecnócratas de enjundia globalizadora, círculos
de empresarios que vuelan con halcones,
políticos que sin the mass-media
no son nada, hay que inflarlos para que tengan aire.
Hay que acercar una silla para que pongan el culo
Muchos son lo que hablando se pedan
y cuya voz, (le)trina.
Artífices de conflictos sin base.
pero el escándalo en los medios vende
y resucita al torpe ego que explora sus apoyos
en el pueblo ignaro; prisa de fanfarrias y banquete
con los «triunfadores»... tienen las ratas,
las voces de cagarriches, hoy vestidas de payaso,
radio-tele-animadores; wanabees de distintas razas,
colores y torpezas, raleas consagradas
por la complicidad del pueblo miserable;
en conjunto, piolines, cucuys, radiombembas,
voces de mala muerte en el aire, la irreverencia,
el insulto, lo soez, la pretensiosidad
de los panchos del rancho.
De «El hombre extendido»
tecnócratas de enjundia globalizadora, círculos
de empresarios que vuelan con halcones,
políticos que sin the mass-media
no son nada, hay que inflarlos para que tengan aire.
Hay que acercar una silla para que pongan el culo
Muchos son lo que hablando se pedan
y cuya voz, (le)trina.
Artífices de conflictos sin base.
pero el escándalo en los medios vende
y resucita al torpe ego que explora sus apoyos
en el pueblo ignaro; prisa de fanfarrias y banquete
con los «triunfadores»... tienen las ratas,
las voces de cagarriches, hoy vestidas de payaso,
radio-tele-animadores; wanabees de distintas razas,
colores y torpezas, raleas consagradas
por la complicidad del pueblo miserable;
en conjunto, piolines, cucuys, radiombembas,
voces de mala muerte en el aire, la irreverencia,
el insulto, lo soez, la pretensiosidad
de los panchos del rancho.
De «El hombre extendido»