Yo corría tras el viento hasta que tu voz grito
para!, detente!, no es tu tiempo!
Y vas en dirección equivocada.
Confundida en el mundo del pasado,
ciega y sorda de colores y sonidos.
Dormida mi alma en una vieja cama amortajada,
volaban días de diciembre sin mañana.
Y tú , pusiste en hora mi reloj de nuevo.
Me vi , envuelta en un huracán de sentimientos,
de sentidos dormidos y olvidados.
Adornando con besos mi cintura,
pintando ante mis ojos la aventura,
penetraste en el minuto eterno del destino.
Me quedé en tu tiempo detenida,
comiendo de tu sueño y tus olores.
Viviendo de la hora, en la cita convenida,
con sabanas de seda cada día,
estrenando la locura del amor sin remisión,
el reloj de los amantes se adueño del tiempo.
Beso eterno con los ojos cerrados,
cama de algodón, sabanas nuevas
y el sonido de fondo de un tic tac acompasado.
Que las agujas del reloj midan el tiempo,
de todos los años de la vida, de un siglo eterno
lleno de minutos con sabores a besos,
segundos de caricias de colores ,
y días de abril .
para!, detente!, no es tu tiempo!
Y vas en dirección equivocada.
Confundida en el mundo del pasado,
ciega y sorda de colores y sonidos.
Dormida mi alma en una vieja cama amortajada,
volaban días de diciembre sin mañana.
Y tú , pusiste en hora mi reloj de nuevo.
Me vi , envuelta en un huracán de sentimientos,
de sentidos dormidos y olvidados.
Adornando con besos mi cintura,
pintando ante mis ojos la aventura,
penetraste en el minuto eterno del destino.
Me quedé en tu tiempo detenida,
comiendo de tu sueño y tus olores.
Viviendo de la hora, en la cita convenida,
con sabanas de seda cada día,
estrenando la locura del amor sin remisión,
el reloj de los amantes se adueño del tiempo.
Beso eterno con los ojos cerrados,
cama de algodón, sabanas nuevas
y el sonido de fondo de un tic tac acompasado.
Que las agujas del reloj midan el tiempo,
de todos los años de la vida, de un siglo eterno
lleno de minutos con sabores a besos,
segundos de caricias de colores ,
y días de abril .