Évano
Libre, sin dioses.
Horas antes eras Una
bolsa de plástico latiendo
en tu boca
eras los gritos de una niña
retenida en la sala de espera
por los brazos de un padre
eras una murallas de ojos
intentando entender
lo que no quieren
entender
eras dos pechos perdidos en el tiempo
ese tiempo que se da de mamar
al grito retenido en la sala de espera
por los brazos de un padre
y de pronto fuiste un pitido metálico
y una mano y un anillo jurando acallar con amor
los gritos retenidos y ahora sentados
en la sala de espera de un hospital
retumbando entre sombras y sollozos
y respiraste un momento por ti sola
después de tres días de sueños de morfina
hasta calmar cada ojo de los que ahora
ya les daba igual entender
Y ahora eres una
sonrisa dentro de un cristal
de luz apagándose
y dos manos apoyadas
y dos rodillas y una fila de ojos
despidiéndose
de ti
Descansa en Paz, Alesia
bolsa de plástico latiendo
en tu boca
eras los gritos de una niña
retenida en la sala de espera
por los brazos de un padre
eras una murallas de ojos
intentando entender
lo que no quieren
entender
eras dos pechos perdidos en el tiempo
ese tiempo que se da de mamar
al grito retenido en la sala de espera
por los brazos de un padre
y de pronto fuiste un pitido metálico
y una mano y un anillo jurando acallar con amor
los gritos retenidos y ahora sentados
en la sala de espera de un hospital
retumbando entre sombras y sollozos
y respiraste un momento por ti sola
después de tres días de sueños de morfina
hasta calmar cada ojo de los que ahora
ya les daba igual entender
Y ahora eres una
sonrisa dentro de un cristal
de luz apagándose
y dos manos apoyadas
y dos rodillas y una fila de ojos
despidiéndose
de ti
Descansa en Paz, Alesia