Aída Doreen
Poeta recién llegado
Horas largas y mudas,
Viento asustado se va,
Huye de un cuarto vacío,
Lleno de ira y penar.
Lágrimas llueven del techo,
Puertas que encierran pavor,
Se va inundando la casa,
Se va escapando mi voz.
Nube de eterno descanso,
Quiero poderla alcanzar
Y recostarme arrullada,
Y ya jamás despertar.
Me sentaré en la escalera,
No quiero mas escuchar:
Gritos de furia en el cuarto,
voces que piden piedad.
Tiempo de un llanto distante,
A las cuatro de la tarde,
Voy escondiendo palabras
Que se han ido en un instante.
Mares de dudas que pintan
Cada azulejo del suelo,
Lleva arrastrando a su paso
Vidas que cargan un miedo.
Me va matando el cansancio,
Cauces de gran aflicción,
Se van llevando mi vida,
Me van quitando el dolor.
Ojos que miran tristeza,
Manos que sienten el frío
Y unos oídos que escuchan
Este silencio que es mío.
Tiempo de un llanto distante
A las cuatro de la tarde,
Fuiste inundando la casa
De sangre en un instante...
Viento asustado se va,
Huye de un cuarto vacío,
Lleno de ira y penar.
Lágrimas llueven del techo,
Puertas que encierran pavor,
Se va inundando la casa,
Se va escapando mi voz.
Nube de eterno descanso,
Quiero poderla alcanzar
Y recostarme arrullada,
Y ya jamás despertar.
Me sentaré en la escalera,
No quiero mas escuchar:
Gritos de furia en el cuarto,
voces que piden piedad.
Tiempo de un llanto distante,
A las cuatro de la tarde,
Voy escondiendo palabras
Que se han ido en un instante.
Mares de dudas que pintan
Cada azulejo del suelo,
Lleva arrastrando a su paso
Vidas que cargan un miedo.
Me va matando el cansancio,
Cauces de gran aflicción,
Se van llevando mi vida,
Me van quitando el dolor.
Ojos que miran tristeza,
Manos que sienten el frío
Y unos oídos que escuchan
Este silencio que es mío.
Tiempo de un llanto distante
A las cuatro de la tarde,
Fuiste inundando la casa
De sangre en un instante...
Aída Doreen "Gaviota"