Historia de un minuto, historia de 60 segundosHistoria de 20 exhalacionesY mi corazón sigue sin entender las razones. En treinta segundos aprendí a amarte, y en los siguientes treinta a odiarteUna historia tan corta para todos y tan larga para nosotrosTan tonta para ellos, tan dolorosa para nosotros. Precioso tiempo que necesitoPara amarte, para odiartePero sobre todo para besarte. Tiempo pasado, que cada día se torna más borrosoTiempo futuro que sin ti es más y más oscuroTiempo, tiempo es lo que tanto anhelo. A unos pocos les sobra, a la mayoría nos faltaLa mayoría lo desperdicia, unos pocos lo aprovechanY mientras tanto él indiferente correLlevando en su caudal mil y un recuerdos. Besos congelados y eternosDiscusiones desastrosas y rápidasTristes y desarropados sendosDonde las raíces de nuestro amor son desarraigadas.