manuel prol
Poeta asiduo al portal
Tiempo:
silencioso
vienes,
vas,
vuelves
y no te paras,
pero algo dejas
que atormenta mi ser
y lo envejece.
Tiempo:
¡Detente un poco!
¿No estás cansado
de girar y girar
en torno de ti mismo,
reencontrándote siempre?
Tiempo:
Enemigo invisible,
heraldo ciego
de lo que ha de venir
irremediáblemente
Tiempo:
Te resisto,
te hago frente,
me revelo contra ti,
pero es en vano.
Tiempo:
Bien sé que cualquier día
haya de decirte:
No llames ya a mi puerta,
ya no estoy,
me has derrotado.
silencioso
vienes,
vas,
vuelves
y no te paras,
pero algo dejas
que atormenta mi ser
y lo envejece.
Tiempo:
¡Detente un poco!
¿No estás cansado
de girar y girar
en torno de ti mismo,
reencontrándote siempre?
Tiempo:
Enemigo invisible,
heraldo ciego
de lo que ha de venir
irremediáblemente
Tiempo:
Te resisto,
te hago frente,
me revelo contra ti,
pero es en vano.
Tiempo:
Bien sé que cualquier día
haya de decirte:
No llames ya a mi puerta,
ya no estoy,
me has derrotado.