Señorita Avellaneda
Poeta recién llegado
La otra noche me acosté con el reloj de pulsera puesto, no me había dando cuenta hasta que con el brazo rodee mi almohada (como si uno se abrazara a no se quien o a que, o si, más bien se abraza a un pedazo de sueño) cuando de repente empezó toda la maquinita a sonar, bien cerca de mi oído, cada tic- tac me causaba más ansiedad, cada vez que esa pequeña agujita se movía, adentro mío un río de pensamientos empezaba a correr, claro que así nadie puede dormir.... era como estar en el limbo entre el momento culmine de ese abrazo a la eternidad y la conciencia total de ese tiempo, de mi propio tiempo transcurriendo, de ese constante pasado y esa espera al próximo futuro que estaba por aparecer en forma de tic-tac...
-El tiempo de las agujas me dije..
¿Será el mismo que el mío?
Tic -tac -tic -tac, el tiempo que te demarca un pasado que ya no es y un futuro que aún no viene
¿ Donde está el presente? Quien maneja cuando es ahora y cuando dentro de un rato?
-El tiempo de las agujas me dije..
¿Será el mismo que el mío?
Tic -tac -tic -tac, el tiempo que te demarca un pasado que ya no es y un futuro que aún no viene
¿ Donde está el presente? Quien maneja cuando es ahora y cuando dentro de un rato?