Raamses
Poeta asiduo al portal
Todo sobre este destino incoloro
en sus ambiguas alternativas
termina elevándose en un
-nunca más volverás a venir-,
es la carrera sinestésica
en respuesta a la pregunta del lugar:
-al arreglo de tus átomos que te permiten sonreír-.
Un espasmo se da cuenta de la cruda verdad
sino puedo compartir la belleza de este desastre contigo
pues -okey-, es jodido de llevar en las maletas
y dispersarse siempre a rincones más desconocidos.
Si alguien ordenado a ver
ha nacido con cuencas nada más,
su sentir desproporcionado
deberá conformarse con el olor de las flores.
Las trazas vacías de entendimiento
impiden acceder a tu amistad de cualquier tipo
habrá que escarbar en otros supuestos de la vida.
Con desmesurado tiempo libre
hay espacio para desenredar el ruido
en el sonido de mis propias contemplaciones,
por supuesto sucede solo cuando es penumbra
para concluir en el tono triunfante de lo inseguro.
Las predicciones en la sangre arrojaron
que esto nunca fue casa
y eso tiene que estar -bien-,
los expectantes son los desconocidos/as
a los que alguna vez yo creí falsamente
poder darles un abrazo.
La desagradable escena es una lumbre
que se enfrenta a una rabiosa ventisca
con el detalle precursor de que todo perdió sentido
porque es una patraña negar totalmente la belleza.
En este universo Kafkiano
a veces es más seguro ser en lo material un fantasma
mientras planean cada tanto rebanarme las piernas.
La existencia se vestirá de parches
para poder continuar a donde carece lo impositivo
y donde crece de la tierra todo aquel perfume
que quisiera que entrara en mis venas.
Y debe ser ajeno a mí, si me olvidas en tu tienda de sueños
pensando que podemos volver a venir a todo esto
y que nuestros átomos volverán a formar nuestras sonrisas.
en sus ambiguas alternativas
termina elevándose en un
-nunca más volverás a venir-,
es la carrera sinestésica
en respuesta a la pregunta del lugar:
-al arreglo de tus átomos que te permiten sonreír-.
Un espasmo se da cuenta de la cruda verdad
sino puedo compartir la belleza de este desastre contigo
pues -okey-, es jodido de llevar en las maletas
y dispersarse siempre a rincones más desconocidos.
Si alguien ordenado a ver
ha nacido con cuencas nada más,
su sentir desproporcionado
deberá conformarse con el olor de las flores.
Las trazas vacías de entendimiento
impiden acceder a tu amistad de cualquier tipo
habrá que escarbar en otros supuestos de la vida.
Con desmesurado tiempo libre
hay espacio para desenredar el ruido
en el sonido de mis propias contemplaciones,
por supuesto sucede solo cuando es penumbra
para concluir en el tono triunfante de lo inseguro.
Las predicciones en la sangre arrojaron
que esto nunca fue casa
y eso tiene que estar -bien-,
los expectantes son los desconocidos/as
a los que alguna vez yo creí falsamente
poder darles un abrazo.
La desagradable escena es una lumbre
que se enfrenta a una rabiosa ventisca
con el detalle precursor de que todo perdió sentido
porque es una patraña negar totalmente la belleza.
En este universo Kafkiano
a veces es más seguro ser en lo material un fantasma
mientras planean cada tanto rebanarme las piernas.
La existencia se vestirá de parches
para poder continuar a donde carece lo impositivo
y donde crece de la tierra todo aquel perfume
que quisiera que entrara en mis venas.
Y debe ser ajeno a mí, si me olvidas en tu tienda de sueños
pensando que podemos volver a venir a todo esto
y que nuestros átomos volverán a formar nuestras sonrisas.
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