NIÑA DE TIERRA
Poeta fiel al portal
¡¡Tierra!!
Que de ti venimos y hacia ti volvemos
¿qué recónditos secretos escondes?
Porque das vida,
y porque nos ocultas de ella cuando nos llega la muerte,
¿cuál es la recompensa que esperas?
¡¡Y te agrietas y rasguñas como un ser herido!!
¿para que encontremos tu corazón, acaso?
tumba de miles, silenciosa tesorera de vidas perdidas,
como un manto gigantesco nos escondes los misterios
que duermen silenciosos bajo el suelo,
y recubres ocultas verdades nunca reveladas
¿cuál es la llave de todo éste tesoro?
¿acaso la única forma de obtenerla es siendo parte de él?
¿será que aguardas paciente nuestra muerte,
como un compromiso para asegurar nuestro silencio,
una vez sepamos la categoría de tus inimaginables colecciones?
Misteriosa Tierra, pues entonces espérame,
muero por saber qué ocultas tan afanosamente,
muero por conocer cada uno de tus caprichos,
de tus almas robadas (¿qué piensan de ti ahora?)
y de ser parte de un nuevo enigma.
Sí, Tierra mía, quiero morir por ti,
quiero saber cuál es el mundo que se oculta dormido
bajo la sombra de la cáscara impenetrable que lo recubre,
y sólo enterrándome junto a él se disiparán mis dudas.
Por eso, Tierra, no te olvides de ése pequeño hoyo
que tarde o temprano será mi eterna casa,
mi descanso por siempre,
la puerta a mi nuevo mundo: el mundo de Tierra.
Que de ti venimos y hacia ti volvemos
¿qué recónditos secretos escondes?
Porque das vida,
y porque nos ocultas de ella cuando nos llega la muerte,
¿cuál es la recompensa que esperas?
¡¡Y te agrietas y rasguñas como un ser herido!!
¿para que encontremos tu corazón, acaso?
tumba de miles, silenciosa tesorera de vidas perdidas,
como un manto gigantesco nos escondes los misterios
que duermen silenciosos bajo el suelo,
y recubres ocultas verdades nunca reveladas
¿cuál es la llave de todo éste tesoro?
¿acaso la única forma de obtenerla es siendo parte de él?
¿será que aguardas paciente nuestra muerte,
como un compromiso para asegurar nuestro silencio,
una vez sepamos la categoría de tus inimaginables colecciones?
Misteriosa Tierra, pues entonces espérame,
muero por saber qué ocultas tan afanosamente,
muero por conocer cada uno de tus caprichos,
de tus almas robadas (¿qué piensan de ti ahora?)
y de ser parte de un nuevo enigma.
Sí, Tierra mía, quiero morir por ti,
quiero saber cuál es el mundo que se oculta dormido
bajo la sombra de la cáscara impenetrable que lo recubre,
y sólo enterrándome junto a él se disiparán mis dudas.
Por eso, Tierra, no te olvides de ése pequeño hoyo
que tarde o temprano será mi eterna casa,
mi descanso por siempre,
la puerta a mi nuevo mundo: el mundo de Tierra.