Omnis
Poeta fiel al portal
El universo se apagó,
pero afuera se siente la lluvia,
las estrellas caen hacia un mar turbulento
como millares de aves emparejadas en picada.
Corren los besos de carbón atizado
en la auténtica ciudad del aguacero,
roso tus mejillas como fresas,
veo tus ojos de las tardes más tranquilas.
Te lanzo una mirada hasta el pensamiento,
de pronto una idea en mil ideas más,
la idea de lo simple, la idea de lo bello,
cada cosa se convierte en la verdad de lo sublime.
Vuelan las promesas como abejas de primavera,
mas los amores como margaritas luego se marchitan,
las palabras que sobraron y las que no se dijeron
se quedaron todas arrumadas
y se pudrieron en un rincón junto con las almas.
Pero en la tierra ahora fértil vuelven a crecer
blancas las rosas como blancas las palomas
que se volaron con el viento seco de la tarde,
mi alma que se fue contigo,
un suspiro que echaste al olvido.
pero afuera se siente la lluvia,
las estrellas caen hacia un mar turbulento
como millares de aves emparejadas en picada.
Corren los besos de carbón atizado
en la auténtica ciudad del aguacero,
roso tus mejillas como fresas,
veo tus ojos de las tardes más tranquilas.
Te lanzo una mirada hasta el pensamiento,
de pronto una idea en mil ideas más,
la idea de lo simple, la idea de lo bello,
cada cosa se convierte en la verdad de lo sublime.
Vuelan las promesas como abejas de primavera,
mas los amores como margaritas luego se marchitan,
las palabras que sobraron y las que no se dijeron
se quedaron todas arrumadas
y se pudrieron en un rincón junto con las almas.
Pero en la tierra ahora fértil vuelven a crecer
blancas las rosas como blancas las palomas
que se volaron con el viento seco de la tarde,
mi alma que se fue contigo,
un suspiro que echaste al olvido.
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