Por cada flash de las viejas escuelas;
las autopistas por los estimulantes,
y los cortejos de las calles violetas…
por el avance, de nuestro peón de ajedrez, en las nubes…
los oídos de las playas remotas,
y los bailes de las sombras agradecidas….
Los racimos, a orillas de las deidades…
las voces del río, y los ecos de atardeceres,
en los veranos de los pinceles;
y esos jardines que conducen, al tercer ojo del tigre…
las autopistas por los estimulantes,
y los cortejos de las calles violetas…
por el avance, de nuestro peón de ajedrez, en las nubes…
los oídos de las playas remotas,
y los bailes de las sombras agradecidas….
Los racimos, a orillas de las deidades…
las voces del río, y los ecos de atardeceres,
en los veranos de los pinceles;
y esos jardines que conducen, al tercer ojo del tigre…