Nommo
Poeta veterano en el portal
Tú quieres ser como yo.
Esos anhelos contribuyen a tu pasadizo secreto, en la pirámide egipcia.
Excavas y socavas sus cimientos, mas no se derrumbará.
Centímetro a centímetro, huyes de la cadena perpetua que te impusieron,
averiguando de qué está hecha la célebre libertad, de las delicias.
En la sagrada Biblia, escondes tu pequeño martillo.
Tu amigo, el negro, es otro preso paciente, bondadoso y pensativo.
Te quisieron violar otros hombres, en la lavandería. Recios, fuertes y viriles.
No hay hembras en la fortaleza inexpugnable, que resguarda a la escoria de la sociedad.
Pero aquel delito, tú no lo habías cometido.
La Justicia es ciega y porta una espada. Tú, ni te ríes, ni te enfadas.
Te consta que en Eón ( el Creador ), no cabe el enojo, ni tampoco la risa.
Sin prisa, pero sin pausa. Por la ley de causa y efecto, sabes que el Cosmos ha de ser perfecto.
Pues se apoya en el Amor-Bondad y Amor-Sencillez, de un corazón generador blanco-azulado.
Por fin, sales a la luz. Nadando en una ciénaga bendita. Es de noche y llueve a cántaros...
A la mañana siguiente, campas a tus anchas, por el prado.
Llegas a las cumbres borrascosas de las montañas, para probar la nieve virgen.
Y así es cómo te sientes bien. En Sierra Nevada. Al Sur de Granada.
Aquí, conmigo...
Esos anhelos contribuyen a tu pasadizo secreto, en la pirámide egipcia.
Excavas y socavas sus cimientos, mas no se derrumbará.
Centímetro a centímetro, huyes de la cadena perpetua que te impusieron,
averiguando de qué está hecha la célebre libertad, de las delicias.
En la sagrada Biblia, escondes tu pequeño martillo.
Tu amigo, el negro, es otro preso paciente, bondadoso y pensativo.
Te quisieron violar otros hombres, en la lavandería. Recios, fuertes y viriles.
No hay hembras en la fortaleza inexpugnable, que resguarda a la escoria de la sociedad.
Pero aquel delito, tú no lo habías cometido.
La Justicia es ciega y porta una espada. Tú, ni te ríes, ni te enfadas.
Te consta que en Eón ( el Creador ), no cabe el enojo, ni tampoco la risa.
Sin prisa, pero sin pausa. Por la ley de causa y efecto, sabes que el Cosmos ha de ser perfecto.
Pues se apoya en el Amor-Bondad y Amor-Sencillez, de un corazón generador blanco-azulado.
Por fin, sales a la luz. Nadando en una ciénaga bendita. Es de noche y llueve a cántaros...
A la mañana siguiente, campas a tus anchas, por el prado.
Llegas a las cumbres borrascosas de las montañas, para probar la nieve virgen.
Y así es cómo te sientes bien. En Sierra Nevada. Al Sur de Granada.
Aquí, conmigo...
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