Timoteo

Mary Mura

Poeta veterano en el portal
Timoteo

Timoteo era el caballo
de don Pancho el carbonero,
trabajaba y trabajaba
brindando su cuerpo entero.


Aunque nunca se le daba
palabras que dan las gracias,
así como pasto seco
necesitaba su alma.


Este no podía hablar
pero si podía sentir ,
siempre esperó con paciencia
la palmada por venir.


Don Pancho no reparó
que el caballo Timoteo,
esperaba como un ruego
que lo tratara mejor.


Un buen día se dejó
caer por tanta tristeza,
sin que don Pancho hasta el fin
ni siquiera se dio cuenta.

Moraleja: Muchas veces los animales como los seres humanos necesitan no solo alimento, sino también una palabra ,una caricia, una sonrisa, Recuérdalo siempre, mientras vas transitando la vida.
 
Timoteo

Timoteo era el caballo
de don Pancho el carbonero,
trabajaba y trabajaba
brindando su cuerpo entero.


Aunque nunca se le daba
palabras que dan las gracias,
así como pasto seco
necesitaba su alma.


Este no podía hablar
pero si podía sentir ,
siempre esperó con paciencia
la palmada por venir.


Don Pancho no reparó
que el caballo Timoteo,
esperaba como un ruego
que lo tratara mejor.


Un buen día se dejó
caer por tanta tristeza,
sin que don Pancho hasta el fin
ni siquiera se dio cuenta.

Moraleja: Muchas veces los animales como los seres humanos necesitan no solo alimento, sino también una palabra ,una caricia, una sonrisa, Recuérdalo siempre, mientras vas transitando la vida.
Hondo y profundo mensaje nos transmiten estos melodiosos y bellos versos. Y es que unas palabras de consuelo, un reconocimiento explícito de tu entrega siempre reconforta y alarga la vida. Me ha encantado leerte amiga Mary. besazos llenos de cariño y de admiración.
 
Me embriagas de nostalgia, mi novela titula EL HIJO DEL CARBONERO,
porque eso fui yo.

Timoteo

Timoteo era el caballo
de don Pancho el carbonero,
trabajaba y trabajaba
brindando su cuerpo entero.


Aunque nunca se le daba
palabras que dan las gracias,
así como pasto seco
necesitaba su alma.


Este no podía hablar
pero si podía sentir ,
siempre esperó con paciencia
la palmada por venir.


Don Pancho no reparó
que el caballo Timoteo,
esperaba como un ruego
que lo tratara mejor.


Un buen día se dejó
caer por tanta tristeza,
sin que don Pancho hasta el fin
ni siquiera se dio cuenta.

Moraleja: Muchas veces los animales como los seres humanos necesitan no solo alimento, sino también una palabra ,una caricia, una sonrisa, Recuérdalo siempre, mientras vas transitando la vida.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba