marquelo
Negrito villero
Yo no sé hasta que punto se ha enredado el mundo con las viscerales tripas de los cometas
Y se ha trozeado como si de una competencia se tratará.
No podemos cavilar dándonos de cabeza contra la pared tejida por la araña negra o por los negros recuerdos que enmohecidos siguen con las bocas abiertas en las paredes
Yo sólo me llevo al mundo a jugar a los patios invisibles de la córnea junto con botellas blancas dispuestas a exhalar a todos los borrachos que amanecieron pegados en los retretes de algún orinal de Lima como si su exorcismo terminara con la pasividad etérea de la mierda.
Yo te invocó mundo a rodar junto al hálito huracanado de las serpientes y mendigar en la estela matemática de los rezos.
Y se ha trozeado como si de una competencia se tratará.
No podemos cavilar dándonos de cabeza contra la pared tejida por la araña negra o por los negros recuerdos que enmohecidos siguen con las bocas abiertas en las paredes
Yo sólo me llevo al mundo a jugar a los patios invisibles de la córnea junto con botellas blancas dispuestas a exhalar a todos los borrachos que amanecieron pegados en los retretes de algún orinal de Lima como si su exorcismo terminara con la pasividad etérea de la mierda.
Yo te invocó mundo a rodar junto al hálito huracanado de las serpientes y mendigar en la estela matemática de los rezos.
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