EL IMIAMENSE
Poeta
Tiro de gracia
Vuelvo a despertar triste y deprimido.
desgastado, casi sin deseos.
Será que debo organizar mi vida en función de tu ausencia.
Y es que le has vuelto a disparar
casi mortalmente a mi esperanza.
Has reafirmado tus sabias decisiones
de escapar de mi vida
y me dejas sin fuerzas,
mal herido, un tanto derrumbado.
Sólo el olor del aire y del café de la mañana consiguen revivirme.
Milagrosamente las heridas no afectan
ningún órgano importante.
Solo al corazón,
que ya va bastante endurecido.
Sufre, agoniza, pero logra reponerse.
Confía, desmesuradamente en mi cerebro, su compañero,
en tantos desengaños.
Conoce de sobra
la voluntad de la gente de mi signo.
El hecho cierto de luchar y luchar
hasta siempre salirse con la suya.
La realidad contrastada
de confiar en la esperanza, aún
con muchos tiros de gracia recibidos.
Desafortunadamente para ti
el segundo disparo, ha impactado
en tu propio pie.
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