Viento de américa
Poeta adicto al portal
La muerte siempre es puntual.
Hoy, 29 de septiembre, llegó a las once.
Ni un minuto antes, ni un minuto después.
Volteó a todos lados para no equivocarse.
Llegó cargando en las faltriqueras todo el frío del mundo.
Tu cadáver ya no lo sentía, pero,
por si acaso, te pusimos la gorra y la cobija.
La muerte no señala el camino.
Los muertos no lo saben.
Padre, no te preocupes,
la lluvia te dirá por donde.
¡ Padre, la lluvia es buena !
No le importa la muerte.
No le importa el frío.
No te pide peaje...
¡ Hasta luego !
Hoy, 29 de septiembre, llegó a las once.
Ni un minuto antes, ni un minuto después.
Volteó a todos lados para no equivocarse.
Llegó cargando en las faltriqueras todo el frío del mundo.
Tu cadáver ya no lo sentía, pero,
por si acaso, te pusimos la gorra y la cobija.
La muerte no señala el camino.
Los muertos no lo saben.
Padre, no te preocupes,
la lluvia te dirá por donde.
¡ Padre, la lluvia es buena !
No le importa la muerte.
No le importa el frío.
No te pide peaje...
¡ Hasta luego !
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