sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tocando el violín con las puntas de tus lágrimas
era una música divina
toda estrella tiene un camino
para alumbrar al destino de su suerte
en el camino tus lágrimas ya son música
y ahí donde la poesía puede ser las alas
para volar hacia el alma de la libertad
y en donde los pensamientos alzan su vista
es así cuando las palabras no mueren
y en donde la fiesta de la luz
desemboca en la lágrima suelta
sus besos son el deseo de su naturaleza
y en donde la magia no queda en el olvido
el violín suena en la melodía de un soplido eterno
se ve como brilla la palabra arte
y ahí en su siguiente plaza
habita uno mismo
se desconoce donde arden los años
para empujar a la realidad
y crear a la vida
pero en ese violín que tocaste con las puntas de tus lágrimas
sabía que el universo
era un acuario de lágrimas
con ese vapor que crea a los planetas
y en esos años luz
me llegó tu música a mis oídos
y ya sabía que eres una princesa melódica
la melodía esta en tus lágrimas
y ahí donde despierta el mundo
habita tu corazón
donde la noche acude
y en el que los labios se forman
entre cada palabra que dices decir
y ahí en la mirada
se acuesta el momento
para alumbrar a las llamas de vapor
y justo en la música
esa que tu violín hace
se puede llegar a ver la vida
del color de una emoción
que habita en ti
si solo se despierta al horizonte
se ve que las venas de la música son lo más parecido
a algo que supera a la vida
más allá de todo existe la música
por eso haz que todo rodee a las páginas de historia
a la filosofía de un mundo espiritual
donde el pasado hace el primer viaje hacia el presente
y ahí en la noche
donde las llamadas vuelan en una nube de color rosa
y en donde el violín despunta su música
para que nazca la poesía
esa letra que esta cicatrizada
en las estrellas
para alumbrar a los sueños
y dejar al tiempo unido
en el puente de la realidad
porque más allá de todo
esta la verdad.
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