Elisalle
Poetisa
Lloraron los vidrios de la ventana
y un clamor de sol hizo eco en la serranía.
Me gustan los ciclos acabados sin aviso.
Busco en los nidos de los pájaros
la nueva data para el siguiente comienzo.
Se apropian las nubes de mis neuronas calientes.
Un siglo de plata tapiza las paredes del cuarto.
No sé hasta qué hora señale el delirio
con sus astas equinociales un designio atemporal.
Hay motivos que se convierten en sentidos
y un ojo de cielo me sonríe para bien.
Se agotan los recursos de los No-es
y la brújula marca el sendero desdeñoso
de un complacido Siempre...
Margarita
20/12/2014
Quito
y un clamor de sol hizo eco en la serranía.
Me gustan los ciclos acabados sin aviso.
Busco en los nidos de los pájaros
la nueva data para el siguiente comienzo.
Se apropian las nubes de mis neuronas calientes.
Un siglo de plata tapiza las paredes del cuarto.
No sé hasta qué hora señale el delirio
con sus astas equinociales un designio atemporal.
Hay motivos que se convierten en sentidos
y un ojo de cielo me sonríe para bien.
Se agotan los recursos de los No-es
y la brújula marca el sendero desdeñoso
de un complacido Siempre...
Margarita
20/12/2014
Quito