• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Todo lo diera...

Jorge Salvador

Poeta adicto al portal
Todo ahora mismo cuanto tengo diera
por rescatarte del confín del duelo;
por ayudarte a reemprender el vuelo
y por que el tiempo que se fue volviera.

Todo lo daba por poder siquiera
reconfortarte y ofrecer consuelo;
qué desamparo acariciar tu pelo
desesperando en esta inquieta espera.

Todo está quieto. La melancolía
campa a sus anchas por la casa y nada
puede llenarla porque está vacía.

Sé que no puedes, que ya estás cansada
y que te ahogas desde aquel mal día
en que mi padre te dejó tirada...
 
Última edición:
Todo ahora mismo cuanto tengo diera
por rescatarte del confín del duelo;
por ayudarte a reemprender el vuelo
y por que el tiempo que se fue volviera.

Todo lo daba por poder siquiera
reconfortarte y ofrecer consuelo;
qué desamparo acariciar tu pelo
desesperando en la terrible espera.

Todo está quieto. La melancolía
campa a sus anchas por la casa y nada
puede llenarla porque está vacía.

Sé que no puedes, que ya estás cansada,
y que no existes desde aquel mal día
en que mi padre te dejó tirada...
Una profunda tristeza y melancolía por la partida de un ser querido.
Muchas veces las personas no conocen las limitaciones de tratar de consolar a quienes están en ese estado.

Saludos
 
Todo ahora mismo cuanto tengo diera
por rescatarte del confín del duelo;
por ayudarte a reemprender el vuelo
y por que el tiempo que se fue volviera.

Todo lo daba por poder siquiera
reconfortarte y ofrecer consuelo;
qué desamparo acariciar tu pelo
desesperando en la terrible espera.

Todo está quieto. La melancolía
campa a sus anchas por la casa y nada
puede llenarla porque está vacía.

Sé que no puedes, que ya estás cansada,
y que no existes desde aquel mal día
en que mi padre te dejó tirada...
Técnicamente perfecto este enorme soneto sáfico. Parecen los versos confabularse con los contenidos en esos dos golpes de voz en la 4ª y la 8ª sílabas, y así del principio al cabo. Me encantan los versos sáficos porque parecen el metrónomo de una interpretación acústica. ¿Y esos afortunadísimos encabalgamientos? ¿Y el empleo sabio del hipérbaton?Seguro que me dejó algo atrás de las extraordinarias bondades de tu soneto. Hace poco tuve la oportunidad de divulgar algunos sonetos dolientes en una charla coloquio aque me invitaron a dar. Allí estuvieron Miguel Hernández y Juan José Domenchina. Si hubiera tenido este soneto disponible hubiera estado, sin duda, formando terna con los que expuse de estos autores. Ya sabía de tu enorme capacidad poética, pero para deleitarse completamente con esto hay que tener más madurez de la que he tenido y posiblemente tenga. Me felicito por poder tener ante mis ojos semejante obra. El contenido lo rumiaré más despacio.
con toda admiración y cariño.

Salva.
 
Técnicamente perfecto este enorme soneto sáfico. Parecen los versos confabularse con los contenidos en esos dos golpes de voz en la 4ª y la 8ª sílabas, y así del principio al cabo. Me encantan los versos sáficos porque parecen el metrónomo de una interpretación acústica. ¿Y esos afortunadísimos encabalgamientos? ¿Y el empleo sabio del hipérbaton?Seguro que me dejó algo atrás de las extraordinarias bondades de tu soneto. Hace poco tuve la oportunidad de divulgar algunos sonetos dolientes en una charla coloquio aque me invitaron a dar. Allí estuvieron Miguel Hernández y Juan José Domenchina. Si hubiera tenido este soneto disponible hubiera estado, sin duda, formando terna con los que expuse de estos autores. Ya sabía de tu enorme capacidad poética, pero para deleitarse completamente con esto hay que tener más madurez de la que he tenido y posiblemente tenga. Me felicito por poder tener ante mis ojos semejante obra. El contenido lo rumiaré más despacio.
con toda admiración y cariño.

Salva.
Queridísimo Salvador, honras a este pobre aprendiz con esas palabras que me dedicas y me ponen los pelos de punta. Más aún, porque este soneto está dedicado a mi madre de 90 años que desde hace algún tiempo está sin estar, vive sin vivir, en fin, ya te puedes imaginar. Quise gritar la impotencia que uno siente al ver así al ser que más te ha amado en el mundo y esto es lo que salió del alma. Celebro que te haya calado hondo, seguramente sea porque tú alma es capaz de percibir esas cosas que están más allá de las palabras y así has llegado a sentir el profundo dolor de estos versos.
Infinitamente gracias, amigo, cómo me alegro de haber vuelto para poder departir contigo. Te admiro profundamente, Salvador
 
Una profunda tristeza y melancolía por la partida de un ser querido.
Muchas veces las personas no conocen las limitaciones de tratar de consolar a quienes están en ese estado.

Saludos
Queridísimo Salvador, honras a este pobre aprendiz con esas palabras que me dedicas y me ponen los pelos de punta. Más aún, porque este soneto está dedicado a mi madre de 90 años que desde hace algún tiempo está sin estar, vive sin vivir, en fin, ya te puedes imaginar. Quise gritar la impotencia que uno siente al ver así al ser que más te ha amado en el mundo y esto es lo que salió del alma. Celebro que te haya calado hondo, seguramente sea porque tú alma es capaz de percibir esas cosas que están más allá de las palabras y así has llegado a sentir el profundo dolor de estos versos.
Infinitamente gracias, amigo, cómo me alegro de haber vuelto para poder departir contigo. Te admiro profundamente, Salvador
Ay querido. Qué bien has hecho en destilar esa pena en tu soneto que me caló hasta la hondura pero con esta respuesta tuya adquiere una profundidad abisal. Este año se me fue mi madre a punto de cumplir 96 años y sus últimos momentos (4 o 5 meses estaba pero no estaba. Por lo tanto te comprendo y me solidarizo contigo plenamente. Ahora tengo una foto suya en una pequeña mesa que hay a mi izquierda y un poco más arriba un cuadro de la Virgen Dolorosa. A las dos las tengo muy cerca. Algo escribí sobre eso. Te sigo encomendando y ahora también a tu madre.


Con un abrazo emocionado.

Salva.
 
Atrás
Arriba