Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bebí de ti la sed a borbotones
y el pan de mi sustento fue tu beso,
tu límite la carne de mi exceso
y el blanco de tu sal mis libaciones.
Tomé de ti el ojal de mis botones
y el sol de mi ventana tu embeleso,
tus ojos la verdad con la que expreso
el cielo de mis santas perdiciones.
Apuro el alimento de tu boca
sanándola con néctar de la mía,
llegando a la querencia que convoca
a labios que futuran cada día
llevándonos al cielo que trastoca
la piel en una dulce travesía.
y el pan de mi sustento fue tu beso,
tu límite la carne de mi exceso
y el blanco de tu sal mis libaciones.
Tomé de ti el ojal de mis botones
y el sol de mi ventana tu embeleso,
tus ojos la verdad con la que expreso
el cielo de mis santas perdiciones.
Apuro el alimento de tu boca
sanándola con néctar de la mía,
llegando a la querencia que convoca
a labios que futuran cada día
llevándonos al cielo que trastoca
la piel en una dulce travesía.