Engel
SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA

El carbón y su triste vestidura,
negro permanente.
El carbón y su ejército de miedos.
Armado de un silencio sin culpa,
de una oscuridad sin arrepentimiento.
Desde el límite del frío,
hoy viene a visitarme
la sombra disfrazada de aquel misterio.
Recojo el corazón y lo entretengo
mientras los expertos dan mil explicaciones.
Pero no estoy de acuerdo
porque yo sí he averiguado
cómo desarmarlo.
Si le quitas la piel
ya no es tan negro.
Si le mondas la carne
se libera del cerco del silencio.
Saldrá una nebulosa de palabras
oscilando del olvido a la memoria,
de la memoria al olvido.
Pedazos de existencia
tiznando las manos del minero.
Sueños fermentados;
sueños mal cerrados, sueños
aún sueños.
Todo lo que ha soñado
se impregna entre los dedos.