Fue la primera vez que en tu mirada
pude ver tus deseos y, escondidos,
los oscuros anhelos contenidos
de tu alma que, infeliz, va alborotada.
Fue con la primavera desatada
que tus ojos buscaron encendidos
a los míos, quedándose prendidos
pasto de una pasión arrebatada.
Ante este corazón decepcionado
no usaste las palabras con acierto
¡ya no cabe tu verso enamorado!
Quede aquí la constancia de este entuerto
que el fuego de pasión fue sofocado
y todo parecer nunca fué cierto.
Última edición: