pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
El silencio
de la puerta cerrada,
los pasos
fantasmales del pasillo,
la brisa
callada del otoño que reina,
los besos
que se quedan guardados,
la piel
fría vestida de melancolía,
los versos
empolvados en el pecho,
el deseo
que cada noche castiga,
las ansias
de tocarte que reprochan,
el corazón
que a palpitar se niega,
el amor
que a la distancia se revela,
la pasión
que duerme anestesiada,
la lujuria
que pierde los estribos,
la necesidad
que crece con el tiempo,
los sueños
perdidos en el viento,
los "Te amo"
que no han sido escuchados,
el dolor
que tu ausencia produce,
las sábanas
tristes que te aguardan...
Todo te recuerda
y hace honda la pena
estar sin ti,
es una condena.
de la puerta cerrada,
los pasos
fantasmales del pasillo,
la brisa
callada del otoño que reina,
los besos
que se quedan guardados,
la piel
fría vestida de melancolía,
los versos
empolvados en el pecho,
el deseo
que cada noche castiga,
las ansias
de tocarte que reprochan,
el corazón
que a palpitar se niega,
el amor
que a la distancia se revela,
la pasión
que duerme anestesiada,
la lujuria
que pierde los estribos,
la necesidad
que crece con el tiempo,
los sueños
perdidos en el viento,
los "Te amo"
que no han sido escuchados,
el dolor
que tu ausencia produce,
las sábanas
tristes que te aguardan...
Todo te recuerda
y hace honda la pena
estar sin ti,
es una condena.
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