Wilson Carrero
Poeta recién llegado
En el día del gran deslizamiento de la gran montaña del juicio toda la alfarería que Yahweh hizo sobre los valles de las costas y las costas de la 3ra. parte quedarán cubiertas de aguas y lodos y muchas otras cosas mas las arroparán. La Tierra entera se estremecerá y el Sol y la Luna avanzarán un poco hacia adelante y otro poquito hacia atrás.
Grandes porciones de lo seco permanentemente se sumergirán y del mar y la tierra un corte largo de fuego que corre de norte a sur y de sur a norte acompañado de relámpagos y humo jamás visto a la gran madre cubrirán que al fin y al cabo en dos y mas porciones por esos lares se hendirá. A todo esto precederá el estremecimiento mas grande visto por la humanidad, durando por toda una hora la tragedia que con casi todo en el mundo acabará.
Ni los hijos de Yahweh ni los hijos de Aláh a lo que viene escaparán, aguas de distintos colores y sabores que todos ellos beberán, los que tienen para curarla por un tiempo aqui estarán, los que no y las beben para no morirse por ninguna parte ya vivos verán. Las gentes de muchas islas, montañas y costas de nada se preocuparán, pues los muertos nada sienten mientras que los vivos sufrirán.
Yo no veo a Guam ni a las que mas arriba ni mas abajo están. ¿Eso es lo que queda de Puerto Rico? Y Cuba, Santo Domingo y esos otros sitios del Caribe, ¡que extrañas formas y tamaños tendrán! Las Bahamas también se ven distintas con curiosas cosas que de su fondo surgirán. A pocos ya le importarán las nuevas maravillas que pronto verán, otros nada han visto porque el sol en la Tierra poca luz casi tendrá.
¿Ven a esas extrañas naves que con mucho mas frecuencia nos visitarán? Ellas analizan lo que queda y lo mucho menos que mas tarde quedará. A la humanidad muy poco que ofrecer le restará, el dinero lo pisan y otro sistema de canje dominará, nada estará disponible a menos que uno tenga lo que se exigirá. El pueblo de Quin desesperado se une al pueblo de Partia para robarle a Babilonia el negro que los blancos buscan. El mundo se empeora y solo un milagro del cielo lo salvará.
Grandes porciones de lo seco permanentemente se sumergirán y del mar y la tierra un corte largo de fuego que corre de norte a sur y de sur a norte acompañado de relámpagos y humo jamás visto a la gran madre cubrirán que al fin y al cabo en dos y mas porciones por esos lares se hendirá. A todo esto precederá el estremecimiento mas grande visto por la humanidad, durando por toda una hora la tragedia que con casi todo en el mundo acabará.
Ni los hijos de Yahweh ni los hijos de Aláh a lo que viene escaparán, aguas de distintos colores y sabores que todos ellos beberán, los que tienen para curarla por un tiempo aqui estarán, los que no y las beben para no morirse por ninguna parte ya vivos verán. Las gentes de muchas islas, montañas y costas de nada se preocuparán, pues los muertos nada sienten mientras que los vivos sufrirán.
Yo no veo a Guam ni a las que mas arriba ni mas abajo están. ¿Eso es lo que queda de Puerto Rico? Y Cuba, Santo Domingo y esos otros sitios del Caribe, ¡que extrañas formas y tamaños tendrán! Las Bahamas también se ven distintas con curiosas cosas que de su fondo surgirán. A pocos ya le importarán las nuevas maravillas que pronto verán, otros nada han visto porque el sol en la Tierra poca luz casi tendrá.
¿Ven a esas extrañas naves que con mucho mas frecuencia nos visitarán? Ellas analizan lo que queda y lo mucho menos que mas tarde quedará. A la humanidad muy poco que ofrecer le restará, el dinero lo pisan y otro sistema de canje dominará, nada estará disponible a menos que uno tenga lo que se exigirá. El pueblo de Quin desesperado se une al pueblo de Partia para robarle a Babilonia el negro que los blancos buscan. El mundo se empeora y solo un milagro del cielo lo salvará.