G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal

No pidas a Dios
que yo a ti te quiera.
No pidas la luna,
ni pidas estrellas.
Nadie te reclama
lo que ya se tiene.
¡Recuérdalo siempre...!
Y no pidas nada.
Ya ves, corazón,
que todo lo tienes.
Es tuya la vida
y lo que contiene.
Es tuyo el amor
y tuya la risa.
Dios nunca improvisa...
Nos dio lo mejor.
No pidas la luz,
no pidas la flor.
No pidas la llama,
teniendo candor.
El mundo te espera
con todo su anhelo...
Y yo solo quiero
que en ti nada muera.
G.S.A.