TODOPODEROSO
Soy único y perpetuo
Voraz e insatisfecho.
Hijo y padre al mismo tiempo,
Soy y me hago, engendrándome
A cada momento.
No necesito dioses, tengo mi propio universo.
Me reencarno y me reafirmo,
Más, desgarro con orgullo,
Los vástagos que yo mismo fecundo.
Cuanto más me ames, menos me tendrás.
Consumiré, sin raciocinio, tus metas,
Tus fracasos, tus ilusiones,
Tus impaciencias. El amor que un día,
Pretendiste ser dueño.
Te colmaré de prebendas; a mis pies,
Te arrastrarás y el alma pretenderás ceder,
Porque a tu lado, y bajo mi manto,
Te proteja para toda la eternidad.
Más, como soy exacto, jamás,
Me podrás sobornar.
Nadie puede huir de mí. ¡Jamás!.
Ten por seguro, que cuando yo lo pretenda,
Te consumirás.
Morirás o te irán muriendo,
Para el caso, es lo mismo.
Desde que naciste, caíste en mis garras,
Y puedo asegurarte, plebeyo,
Que sin mí, no serás nada.
Si, siervo, soy eso que se te escapa,
Eso que para la viejo, resulta una estafa,
Para el niño una promesa, para el joven,
Una esperanza, para el adulto, un sueño
Para el loco, una cadena de desaciertos.
Soy Dios de tinieblas y luces,
Incansable, sediento y hambriento
De todo aquello que transcurre.
Soy único y perpetuo
Voraz e insatisfecho.
Hijo y padre al mismo tiempo,
Soy y me hago, engendrándome
A cada momento.
No necesito dioses, tengo mi propio universo.
Me reencarno y me reafirmo,
Más, desgarro con orgullo,
Los vástagos que yo mismo fecundo.
Cuanto más me ames, menos me tendrás.
Consumiré, sin raciocinio, tus metas,
Tus fracasos, tus ilusiones,
Tus impaciencias. El amor que un día,
Pretendiste ser dueño.
Te colmaré de prebendas; a mis pies,
Te arrastrarás y el alma pretenderás ceder,
Porque a tu lado, y bajo mi manto,
Te proteja para toda la eternidad.
Más, como soy exacto, jamás,
Me podrás sobornar.
Nadie puede huir de mí. ¡Jamás!.
Ten por seguro, que cuando yo lo pretenda,
Te consumirás.
Morirás o te irán muriendo,
Para el caso, es lo mismo.
Desde que naciste, caíste en mis garras,
Y puedo asegurarte, plebeyo,
Que sin mí, no serás nada.
Si, siervo, soy eso que se te escapa,
Eso que para la viejo, resulta una estafa,
Para el niño una promesa, para el joven,
Una esperanza, para el adulto, un sueño
Para el loco, una cadena de desaciertos.
Soy Dios de tinieblas y luces,
Incansable, sediento y hambriento
De todo aquello que transcurre.