Tomando café

NiñaSanctuary

Poeta adicto al portal


imagen.php



Tomando café
esta mañana de un día primero,
bajo el cielo gris de la temporada,
enfrento de nuevo a la soledad.
Tomando café, sorbo a sorbo,
me he sentado a reflexionar
asuntos que nos conciernen
a los que a nadie le puedo contar;
sólo somos mi cabeza y yo
hablando de ti y de mí,
tratando de desenredar
la maraña que nos envuelve,
preguntándome por qué a veces
mi vida llenas de una luz solemne
y de pronto vira la sensación a que
este amor me da más dolor que suerte.

Yo no sé, el pensamiento va y viene,
de si soy importante para ti
como en ocasiones lo parece,
o solamente soy un vehículo en tu vida
para ir llegando a aquellos lados
a los que simplemente te apetece.
Va y viene, como el aire de un respiro,
como mi taza de café a la boca y a la mesa,
la duda, el asombro y la sorpresa,
la esperanza que pende de ninguna promesa.

Soy el fin, o soy el medio?
Una noche de estrellas ocasional?
Una pócima de alivio temporal?
Tu alegría en un recuerdo casual...
Soy un hada mágica en tu botella de cristal cautiva?
Una bolsita de dulces en tu pésimo día de hambruna?
Una mente que brilla para alumbrar tu orilla
mientras charlas de la vida con alguien más.

No sé. A veces me siento tan a la deriva,
sentada en la barca de mis emociones,
tratando de remar contra corriente
para no dejarme enloquecer;
a veces me siento tan desapercibida
cuando frente tuyo yo parezco ausente,
cuando de mil formas yo intento estar presente
pero cualquier cosa te distrae y ya no me ves.

Tomando café y una lágrima
que ha resbalado por la mejilla,
vuelvo a tratar de ser coherente,
a retomar aquella actitud valiente
que me haga confiar en ti otra vez.
Tomando café sigo meditando
en si es justo que yo te ame tanto,
si merezco el vaivén del desencanto,
o si será mejor que no te vuelva a ver.


NS
 
Última edición:
Tomando café
esta mañana de un día primero,
bajo el cielo gris de la temporada,
enfrento de nuevo a la soledad.
Tomando café, sorbo a sorbo,
me he sentado a reflexionar
asuntos que nos conciernen
a los que a nadie le puedo contar;
sólo somos mi cabeza y yo
hablando de ti y de mí,
tratando de desenredar
la maraña que nos envuelve,
preguntándome por qué a veces
mi vida llenas de una luz muy fuerte
y de pronto vira la sensación a que
este amor me da más dolor que suerte.

Yo no sé, el pensamiento va y viene,
de si soy importante para ti
como en ocasiones lo parece,
o solamente soy un vehículo en tu vida
para ir llegando a aquellos lados
a los que simplemente te apetece.
Va y viene, como el aire de un respiro,
como mi taza de café a la boca y a la mesa,
la duda, el asombro y la sorpresa,
la esperanza que pende de ninguna promesa.

Soy el fin, o soy el medio?
Una noche de estrellas ocasional?
Una pócima de alivio temporal?
Tu alegría en un recuerdo casual.
Soy un hada mágica en tu botella de cristal cautiva?
Una bolsita de dulces en tu pésimo día de hambruna?
Una mente que brilla para alumbrar tu orilla
mientras charlas de la vida con alguien más.

No sé. A veces me siento tan a la deriva,
sentada en la barca de mis emociones,
tratando de remar contra corriente
para no dejarme enloquecer;
a veces me siento tan desapercibida
cuando frente tuyo yo parezco ausente,
cuando de mil formas yo intento estar presente
pero tú de pronto me ignoras y no me ves.

Tomando café y una lágrima
que ha resbalado por la mejilla,
vuelvo a tratar de ser coherente,
a retomar aquella actitud valiente
que me haga confiar en ti otra vez.
Tomando café sigo meditando
en si es justo que yo te ame tanto,
si merezco el vaivén del desencanto,
o si será mejor que no te vuelva a ver.
Tomando café con muchas dudas sobre un amor que va desde el encanto al desaliento. Muy bien desarrollada la buena idea de tu poema, con la buena escritura que te caracteriza. Me gustó amiga Niña Sanctuary. Abrazote vuela. Paco.
 
El café, es buena fuente de inspiración, para tomar una buena decisión.
Hermoso poema princesita, con gusto dejo mi huella, fuerte abrazo.

Tomando café
esta mañana de un día primero,
bajo el cielo gris de la temporada,
enfrento de nuevo a la soledad.
Tomando café, sorbo a sorbo,
me he sentado a reflexionar
asuntos que nos conciernen
a los que a nadie le puedo contar;
sólo somos mi cabeza y yo
hablando de ti y de mí,
tratando de desenredar
la maraña que nos envuelve,
preguntándome por qué a veces
mi vida llenas de una luz muy fuerte
y de pronto vira la sensación a que
este amor me da más dolor que suerte.

Yo no sé, el pensamiento va y viene,
de si soy importante para ti
como en ocasiones lo parece,
o solamente soy un vehículo en tu vida
para ir llegando a aquellos lados
a los que simplemente te apetece.
Va y viene, como el aire de un respiro,
como mi taza de café a la boca y a la mesa,
la duda, el asombro y la sorpresa,
la esperanza que pende de ninguna promesa.

Soy el fin, o soy el medio?
Una noche de estrellas ocasional?
Una pócima de alivio temporal?
Tu alegría en un recuerdo casual.
Soy un hada mágica en tu botella de cristal cautiva?
Una bolsita de dulces en tu pésimo día de hambruna?
Una mente que brilla para alumbrar tu orilla
mientras charlas de la vida con alguien más.

No sé. A veces me siento tan a la deriva,
sentada en la barca de mis emociones,
tratando de remar contra corriente
para no dejarme enloquecer;
a veces me siento tan desapercibida
cuando frente tuyo yo parezco ausente,
cuando de mil formas yo intento estar presente
pero tú de pronto me ignoras y no me ves.

Tomando café y una lágrima
que ha resbalado por la mejilla,
vuelvo a tratar de ser coherente,
a retomar aquella actitud valiente
que me haga confiar en ti otra vez.
Tomando café sigo meditando
en si es justo que yo te ame tanto,
si merezco el vaivén del desencanto,
o si será mejor que no te vuelva a ver.
 
Encanto de poema, una mezcla de encanto y desanimo.
Gracias Niña por el talento que regalas.

Tomando café
esta mañana de un día primero,
bajo el cielo gris de la temporada,
enfrento de nuevo a la soledad.
Tomando café, sorbo a sorbo,
me he sentado a reflexionar
asuntos que nos conciernen
a los que a nadie le puedo contar;
sólo somos mi cabeza y yo
hablando de ti y de mí,
tratando de desenredar
la maraña que nos envuelve,
preguntándome por qué a veces
mi vida llenas de una luz muy fuerte
y de pronto vira la sensación a que
este amor me da más dolor que suerte.

Yo no sé, el pensamiento va y viene,
de si soy importante para ti
como en ocasiones lo parece,
o solamente soy un vehículo en tu vida
para ir llegando a aquellos lados
a los que simplemente te apetece.
Va y viene, como el aire de un respiro,
como mi taza de café a la boca y a la mesa,
la duda, el asombro y la sorpresa,
la esperanza que pende de ninguna promesa.

Soy el fin, o soy el medio?
Una noche de estrellas ocasional?
Una pócima de alivio temporal?
Tu alegría en un recuerdo casual.
Soy un hada mágica en tu botella de cristal cautiva?
Una bolsita de dulces en tu pésimo día de hambruna?
Una mente que brilla para alumbrar tu orilla
mientras charlas de la vida con alguien más.

No sé. A veces me siento tan a la deriva,
sentada en la barca de mis emociones,
tratando de remar contra corriente
para no dejarme enloquecer;
a veces me siento tan desapercibida
cuando frente tuyo yo parezco ausente,
cuando de mil formas yo intento estar presente
pero tú de pronto me ignoras y no me ves.

Tomando café y una lágrima
que ha resbalado por la mejilla,
vuelvo a tratar de ser coherente,
a retomar aquella actitud valiente
que me haga confiar en ti otra vez.
Tomando café sigo meditando
en si es justo que yo te ame tanto,
si merezco el vaivén del desencanto,
o si será mejor que no te vuelva a ver.
 
Tomando café
esta mañana de un día primero,
bajo el cielo gris de la temporada,
enfrento de nuevo a la soledad.
Tomando café, sorbo a sorbo,
me he sentado a reflexionar
asuntos que nos conciernen
a los que a nadie le puedo contar;
sólo somos mi cabeza y yo
hablando de ti y de mí,
tratando de desenredar
la maraña que nos envuelve,
preguntándome por qué a veces
mi vida llenas de una luz muy fuerte
y de pronto vira la sensación a que
este amor me da más dolor que suerte.

Yo no sé, el pensamiento va y viene,
de si soy importante para ti
como en ocasiones lo parece,
o solamente soy un vehículo en tu vida
para ir llegando a aquellos lados
a los que simplemente te apetece.
Va y viene, como el aire de un respiro,
como mi taza de café a la boca y a la mesa,
la duda, el asombro y la sorpresa,
la esperanza que pende de ninguna promesa.

Soy el fin, o soy el medio?
Una noche de estrellas ocasional?
Una pócima de alivio temporal?
Tu alegría en un recuerdo casual.
Soy un hada mágica en tu botella de cristal cautiva?
Una bolsita de dulces en tu pésimo día de hambruna?
Una mente que brilla para alumbrar tu orilla
mientras charlas de la vida con alguien más.

No sé. A veces me siento tan a la deriva,
sentada en la barca de mis emociones,
tratando de remar contra corriente
para no dejarme enloquecer;
a veces me siento tan desapercibida
cuando frente tuyo yo parezco ausente,
cuando de mil formas yo intento estar presente
pero tú de pronto me ignoras y te vas.

Tomando café y una lágrima
que ha resbalado por la mejilla,
vuelvo a tratar de ser coherente,
a retomar aquella actitud valiente
que me haga confiar en ti otra vez.
Tomando café sigo meditando
en si es justo que yo te ame tanto,
si merezco el vaivén del desencanto,
o si será mejor que no te vuelva a ver.


NS
Hermosos tus versos. Profundos, me llenaron de emocion.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba