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Poeta que no puede vivir sin el portal
-[FONT="] No quiero culpar a nadie por la muerte de mi hermano... Solo busco una causa justa.
-[FONT="] No existe. Por un lado: Personal de nuestro Gobierno sabe que la droga es mala y nos mandaron combatirla. Por el otro: los carteles del narcotráfico opinan que la vida del consumidor final es sacrificable. Que únicamente cubren una demanda previamente existente. La causa de las causas no es tal. Únicamente una opinión dispar.
-[FONT="] Pero es tan injusto....
-[FONT="] Esto no se mueve en términos de justicia e injusticia. Se maneja en términos de ignorancia.
Mira aquella mesa: Hay dos personas fumando pese a que ya impera en México una ley para no fumar en lugares públicos. Ambos saben que perjudican a su organismo y lo siguen haciendo. Con ello acarrearán un gasto público. Piensan que tienen todo el derecho del mundo a fumar... pues es su derecho hacer lo que les venga en gana. No piensan, en su infantil mente, que los demás comensales tenemos derecho a respirar aire sin humo de tabaco.
Sin darme cuenta fui subiendo el tono de voz hasta que fue perfectamente audible en la mesa de los fumadores. Quienes apagando sus respectivos cigarrillos, se levantaron y salieron del establecimiento.
-[FONT="] Si buscas una causa justa, hela aquí: No queremos que nuestros hijos paguen el precio de la apatía y derechos de los narcodependientes.
-[FONT="] No me gusta verte así.
-[FONT="] Lo siento, Sandra, perdóname. En ocasiones a nosotros nos da por pensar que esta batalla solo tiene por objeto cubrir un paisaje con matices y tintes políticos.
La mano de Sandra estaba en mi pierna desde hacía mucho rato y yo la miraba estupefacto.
Analizaba la bella cara de la hermana de mi amigo entre extrañado, aliviado, preocupado... y sí, enamorado.
Estaba faltando a toda regla de camaradería. Pedí la cuenta y me puse de pie.
Regresamos a casa de los padres de JF, no sin antes recoger a la hija de Sandra.
-[FONT="] No existe. Por un lado: Personal de nuestro Gobierno sabe que la droga es mala y nos mandaron combatirla. Por el otro: los carteles del narcotráfico opinan que la vida del consumidor final es sacrificable. Que únicamente cubren una demanda previamente existente. La causa de las causas no es tal. Únicamente una opinión dispar.
-[FONT="] Pero es tan injusto....
-[FONT="] Esto no se mueve en términos de justicia e injusticia. Se maneja en términos de ignorancia.
Mira aquella mesa: Hay dos personas fumando pese a que ya impera en México una ley para no fumar en lugares públicos. Ambos saben que perjudican a su organismo y lo siguen haciendo. Con ello acarrearán un gasto público. Piensan que tienen todo el derecho del mundo a fumar... pues es su derecho hacer lo que les venga en gana. No piensan, en su infantil mente, que los demás comensales tenemos derecho a respirar aire sin humo de tabaco.
Sin darme cuenta fui subiendo el tono de voz hasta que fue perfectamente audible en la mesa de los fumadores. Quienes apagando sus respectivos cigarrillos, se levantaron y salieron del establecimiento.
-[FONT="] Si buscas una causa justa, hela aquí: No queremos que nuestros hijos paguen el precio de la apatía y derechos de los narcodependientes.
-[FONT="] No me gusta verte así.
-[FONT="] Lo siento, Sandra, perdóname. En ocasiones a nosotros nos da por pensar que esta batalla solo tiene por objeto cubrir un paisaje con matices y tintes políticos.
La mano de Sandra estaba en mi pierna desde hacía mucho rato y yo la miraba estupefacto.
Analizaba la bella cara de la hermana de mi amigo entre extrañado, aliviado, preocupado... y sí, enamorado.
Estaba faltando a toda regla de camaradería. Pedí la cuenta y me puse de pie.
Regresamos a casa de los padres de JF, no sin antes recoger a la hija de Sandra.
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