Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hay lunas, como la de esta noche,
que generan tal escándalo que
el sentimiento de los amantes
se despierta y vuela
de cama en cama,
de cuerpo en cuerpo,
de piel en alma,
y los perros ladran
y le espantan las pesadillas al fantasma,
los desamados, tristes ingenuos,
aúllan
con dolor
y más aúllan por la perdida del credo,
los amados se refugian en toda la cursileria,
en el extravío del tiempo,
en pañuelos impregnados de cándidos aromas,
en las gotas de sal que se resbalan
de los ojos a los sueños,
y algunos otros, los sin suerte,
tristes como son los perdidos del azar
y de la cábala,
ante tal escándalo
abren las cortinas, se despistan,
abren la ventana,
prenden la luz de la recamara
y gritan, ¿quién anduvo ahí?
Due® 07 may. 12 en una noche en la que el pretil de la ventana no alcanzó para poner a colgar tanto suspiro.
.
que generan tal escándalo que
el sentimiento de los amantes
se despierta y vuela
de cama en cama,
de cuerpo en cuerpo,
de piel en alma,
y los perros ladran
y le espantan las pesadillas al fantasma,
los desamados, tristes ingenuos,
aúllan
con dolor
y más aúllan por la perdida del credo,
los amados se refugian en toda la cursileria,
en el extravío del tiempo,
en pañuelos impregnados de cándidos aromas,
en las gotas de sal que se resbalan
de los ojos a los sueños,
y algunos otros, los sin suerte,
tristes como son los perdidos del azar
y de la cábala,
ante tal escándalo
abren las cortinas, se despistan,
abren la ventana,
prenden la luz de la recamara
y gritan, ¿quién anduvo ahí?
Due® 07 may. 12 en una noche en la que el pretil de la ventana no alcanzó para poner a colgar tanto suspiro.
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