edwin357
Poeta fiel al portal
Tonto
Lo corriente de esta vida plasma raíces envenenadas de un existir sin lógica,
el suceso se apodera de lo inevitable, alegas ignorancia,
pues ni siquiera te imaginas lo que pasara.
Noches confusas en esta intermitente duda que agobia la trayectoria
de un pasado, el destino se monta en mi espalda rasguñando
mi columna, me persigue esta escena de lo ruin.
Nunca quise entristecer sus pupilas, ni de dejar que su efervescencia
disminuya cada momento, convertí lo anhelado en pesadilla
frustrando a su yo interno, creciendo su engreimiento,
fortaleciendo su odio, más no comprendía, mi felonía
cambio su rostro haciendo un trueque de actitud,
mostrándose sumisa ante mi iniquidad.
El tiempo es firme, el llamado sumiso me abrazo, ya no era yo,
la tranquilidad tiene un fin, porción de mi terquedad de no
entender en primera instancia que ya no sonreía, se convirtió
en su oficio, aprendió tan bien del maestro que el ya no lo
era más, el convivir se sentía tedioso, me cedió su sentimiento
de culpa, ya no sentía.
Ya no eran sus pupilas las que sollozaban un cambio, ya no era
su porque de las cosas, los lienzos se cortaban, se unían en
un lapso de tiempo permitiendo no importarle su latir,
los cuerpos rara ves se unían, un lamedor lujurioso
fue la costumbre.
Sentenciado a una pena mientras el olvido de su conciencia
se aleja, a pesar de su frialdad su rumbo no esta trazado,
como que ni siquiera imaginase en que lecho estará al rato.
En la desesperación de encontrar alternativas fui naufrago perdido,
siendo su silueta siempre la parte perdida a la cual
no se me permitía acceder.
Lleno de culpa, si ahora asumo que fui ignorante, en busca
de explicaciones, si este latir me queda grande,
si he fracasado en todos los intentos tratando
de que algo funcione, de que algunas heridas
fuesen borradas, que su odio desista.
Miedo siento a que lo vivido se convierta en monotonía para ella,
si yo ya he encontrado alguien carente de ego preocupada
de borrar sus huellas, más siento que estoy en deuda
con su futuro, no quiero mal alguno independientemente
de las hazañas, errante delirio en su efecto inicuo,
pero el camino es largo, y sigue.
Lo corriente de esta vida plasma raíces envenenadas de un existir sin lógica,
el suceso se apodera de lo inevitable, alegas ignorancia,
pues ni siquiera te imaginas lo que pasara.
Noches confusas en esta intermitente duda que agobia la trayectoria
de un pasado, el destino se monta en mi espalda rasguñando
mi columna, me persigue esta escena de lo ruin.
Nunca quise entristecer sus pupilas, ni de dejar que su efervescencia
disminuya cada momento, convertí lo anhelado en pesadilla
frustrando a su yo interno, creciendo su engreimiento,
fortaleciendo su odio, más no comprendía, mi felonía
cambio su rostro haciendo un trueque de actitud,
mostrándose sumisa ante mi iniquidad.
El tiempo es firme, el llamado sumiso me abrazo, ya no era yo,
la tranquilidad tiene un fin, porción de mi terquedad de no
entender en primera instancia que ya no sonreía, se convirtió
en su oficio, aprendió tan bien del maestro que el ya no lo
era más, el convivir se sentía tedioso, me cedió su sentimiento
de culpa, ya no sentía.
Ya no eran sus pupilas las que sollozaban un cambio, ya no era
su porque de las cosas, los lienzos se cortaban, se unían en
un lapso de tiempo permitiendo no importarle su latir,
los cuerpos rara ves se unían, un lamedor lujurioso
fue la costumbre.
Sentenciado a una pena mientras el olvido de su conciencia
se aleja, a pesar de su frialdad su rumbo no esta trazado,
como que ni siquiera imaginase en que lecho estará al rato.
En la desesperación de encontrar alternativas fui naufrago perdido,
siendo su silueta siempre la parte perdida a la cual
no se me permitía acceder.
Lleno de culpa, si ahora asumo que fui ignorante, en busca
de explicaciones, si este latir me queda grande,
si he fracasado en todos los intentos tratando
de que algo funcione, de que algunas heridas
fuesen borradas, que su odio desista.
Miedo siento a que lo vivido se convierta en monotonía para ella,
si yo ya he encontrado alguien carente de ego preocupada
de borrar sus huellas, más siento que estoy en deuda
con su futuro, no quiero mal alguno independientemente
de las hazañas, errante delirio en su efecto inicuo,
pero el camino es largo, y sigue.