Boj
Poeta recién llegado
Tormenta después de comer
"No toques esa puerta, que sigue condenada
la habitación del fondo." Después
otro verano habían condenado
también al palomar.
"Va a haber nube"
pontificó Nemesio guardando la borrica
del color de la pólvora.
Se me subió a los hombros
toda la tierra oliente y el aire y todo
el polvo que llovía plumones. Vino
la infancia muerta, de parte a parte
me abrieron el costado trece años
ya vividos y volví a tener miedo, ése
que hace que los niños
juntemos febrículas y sueño.
Qué habría hecho,
en qué pecado habrían sorprendido al palomar;
la habitación del fondo era sencillo
con solo imaginarlo.
"No toques esa puerta, que sigue condenada
la habitación del fondo." Después
otro verano habían condenado
también al palomar.
"Va a haber nube"
pontificó Nemesio guardando la borrica
del color de la pólvora.
Se me subió a los hombros
toda la tierra oliente y el aire y todo
el polvo que llovía plumones. Vino
la infancia muerta, de parte a parte
me abrieron el costado trece años
ya vividos y volví a tener miedo, ése
que hace que los niños
juntemos febrículas y sueño.
Qué habría hecho,
en qué pecado habrían sorprendido al palomar;
la habitación del fondo era sencillo
con solo imaginarlo.