Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Guarda en buen recaudo,
mis palabras dedicadas,
con la gracia de un corazón sangrante,
que a tus pies he depositado,
con la irremediable terquedad,
de saberme enamorado,
Que se agite el viento,
que se desgarre el cielo,
con el lamento de un poeta loco,
que ansia recorrer tus labios,
plantar mis garras en tu piel,
como poseso....
Rosas negra,
entre orquídeas
que concrete mi ofrenda,
lágrimas saladas y cristalinas,
con desenfreno derramadas...
¿Acaso se puede perder la razón?
si entre el amor y al pasión,
he arrancado hasta mi piel,
siendo aún poco para deciros mí sentir,
con las venas rotas... el pecho herido,
que contagie lo insano y profano,
que acarree mil tormentas,
¡Que yo solo ahora os grito!
¡Te amo! ¡Mira el sacrificio!
con los clavos ardientes,
con la corona de espinas,
sin la cruz y sin Dios...
Solo... solo para vuestros ojos,
que se maldita la hora,
si pierdo el toque de tu mano,
si pierdo la música de tu voz,
¡Sin pensar!
palpitando las caricias en el tiempo,
recorriendo los instantes en memorias,
aquí incongruente y absoluto,
tienes mi ser.... enamorado,
Pintando cuadros en desorden,
con la tinta de mis cielos,
para purificarse en el fuego,
besos húmedos... tiernos,
que desaten tormentas....
Teñidas entre cuerdas sardónicas,
que ansían el explotar entre tus besos,
con la certeza de ser tuyo... completamente,
entre las sábanas de seda,
y los majestuosos valles del infierno...
¡Ámame de una vez!
¡Que yo enloquezco ahora sin ti!
¡Con patéticas palabras!
que dejo a tu resguardo...
Como dejo mi corazón... mi alma... mi cuerpo....
En tus tiernas manos,
benditas y adoradas por el mismo Demonio,
que está.... tras tu cintura... tras de ti....
bebiendo tu perfume... tú sombra....
¿Me amarás?
L.V.
mis palabras dedicadas,
con la gracia de un corazón sangrante,
que a tus pies he depositado,
con la irremediable terquedad,
de saberme enamorado,
Que se agite el viento,
que se desgarre el cielo,
con el lamento de un poeta loco,
que ansia recorrer tus labios,
plantar mis garras en tu piel,
como poseso....
Rosas negra,
entre orquídeas
que concrete mi ofrenda,
lágrimas saladas y cristalinas,
con desenfreno derramadas...
¿Acaso se puede perder la razón?
si entre el amor y al pasión,
he arrancado hasta mi piel,
siendo aún poco para deciros mí sentir,
con las venas rotas... el pecho herido,
que contagie lo insano y profano,
que acarree mil tormentas,
¡Que yo solo ahora os grito!
¡Te amo! ¡Mira el sacrificio!
con los clavos ardientes,
con la corona de espinas,
sin la cruz y sin Dios...
Solo... solo para vuestros ojos,
que se maldita la hora,
si pierdo el toque de tu mano,
si pierdo la música de tu voz,
¡Sin pensar!
palpitando las caricias en el tiempo,
recorriendo los instantes en memorias,
aquí incongruente y absoluto,
tienes mi ser.... enamorado,
Pintando cuadros en desorden,
con la tinta de mis cielos,
para purificarse en el fuego,
besos húmedos... tiernos,
que desaten tormentas....
Teñidas entre cuerdas sardónicas,
que ansían el explotar entre tus besos,
con la certeza de ser tuyo... completamente,
entre las sábanas de seda,
y los majestuosos valles del infierno...
¡Ámame de una vez!
¡Que yo enloquezco ahora sin ti!
¡Con patéticas palabras!
que dejo a tu resguardo...
Como dejo mi corazón... mi alma... mi cuerpo....
En tus tiernas manos,
benditas y adoradas por el mismo Demonio,
que está.... tras tu cintura... tras de ti....
bebiendo tu perfume... tú sombra....
¿Me amarás?
L.V.